Galicia ha perdido el 12% de sus pantallas de cine durante este año

Ángel Varela

CULTURA

Las empresas del país comenzaron el 2007 con 206 salas en funcionamiento y ?lo terminan con 182

18 dic 2007 . Actualizado a las 02:05 h.

El cambio de tendencia económica en el sector de la exhibición cinematográfica es un hecho. Durante los últimos doce meses se han cerrado en Galicia 24 pantallas de cine. Las últimas víctimas han sido las seis que albergaban los Multicines Compostela, que cerrarán sus puertas el próximo jueves. En el 2007 también apagaron sus luces las salas de Novocine en Ourense, Cines do Deza en Lalín y Yelmo Cineplex en Lugo. Esta reducción de la oferta de la exhibición cinematográfica en el país confirma la crisis de un sector que está sufriendo las consecuencias de los altos índices de piratería, que comenzó con la venta callejera de copias de películas en el denominado top-manta y ha alcanzado su máximo apogeo con las descargas ilegales en Internet. Los últimos datos de la Asociación Galega de Empresarios de Cine hablan de una bajada de un 15% en la asistencia de público a los cines, que en la comunidad se sitúa cerca de los cinco millones de espectadores anuales.

Estos cierres refuerzan la debilidad del mercado cinematográfico gallego, que actualmente presenta una media de 67 salas por cada millón de habitantes, lo que colocaría a Galicia muy lejos de las más de 90 salas por millón que existen de media en el conjunto de España.

Otro de los datos que han marcado en los últimos años al sector de la exhibición cinematográfica en el país ha sido la drástica reducción del número de municipios que cuentan con salas de cine. En el 2001 todavía existían 24 concellos gallegos que tenían por lo menos una pantalla. Tras los cierres que experimentaron las empresas de exhibición que existían en A Guarda, O Porriño, Cangas, O Grove, Cuntis, Boiro, Sada, Betanzos, Verín, Carballiño y Foz, solo 13 municipios del país tienen cine actualmente.

La piratería, el gran problema

Los sectores implicados en la exhibición cinematográfica coinciden en acusar a la piratería audiovisual como la gran responsable de la bajada de espectadores que pagan por ver una película, ya sea ante las pantallas de un cine o alquilando un deuvedé en un videoclub. La Asociación Nacional de Empresarios de Vídeo señala que las tiendas de alquiler de productos audiovisuales han bajado un 46% su facturación. Sus cálculos indican que un 20% de ese descenso está provocado por los cambios en los hábitos de ocio -principalmente causado por un mayor interés de los consumidores por los videojuegos o la navegación en Internet-, mientras que el 26% de la bajada restante sería achacable las descargas ilegales de películas en la Red. El número de actuaciones de las fuerzas de seguridad en el ámbito delictivo de la piratería también sirve de indicativo de su creciente importancia, ya que, mientras en el año 2000 solo se registraban en España 300 intervenciones policiales en el sector audiovisual, el año pasado este tipo de acciones habían crecido hasta superar las 9.500. El nivel de condenas es superior al 80% de los casos, lo que también muestra una mayor sensibilidad de la justicia hacia el sector.