El faro deberá completar una serie de mejoras exigidas por la Unesco
24 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La torre de Hércules deberá cerrar sus puertas al público durante más de dos meses para acometer una serie de trabajos de mejora y así completar las recomendaciones de la Unesco para mantener la designación de monumento patrimonio de la humanidad. Así lo anunció ayer el alcalde, Carlos Negreira, que explicó que las obras se realizarán en temporada baja para interrumpir los menos posible el funcionamiento de este milenario faro.
Esta decisión fue tomada durante la última reunión del Comité de Seguimiento de la Torre de Hércules, celebrada la semana pasada, en la que se explicó que hay que llevar a cabo varias actuaciones para impermeabilizar el faro romano y así eliminar las humedades que sufre. Asimismo, es preciso aplicar una serie de morteros y un nuevo pararrayos, obra que corresponderá al Puerto coruñés. Además, estos dos meses se aprovecharán para llevar a cabo otra serie de obras menores para así volver a abrir al público con la Torre en perfectas condiciones.
Carlos Negreira también habló ayer de los trabajadores que prestan sus servicios en el monumento romano, y a los que la empresa concesionaria les adeuda el sueldo de noviembre y la paga extraordinaria. Señaló que cuando los populares llegaron al Ayuntamiento descubrieron la «chapuza jurídica» que había hecho el bipartito con la compañía encargada de atender la Torre, ya que «en junio del 2010 acabó el contrato de dos años más otros dos de prórroga que tenía con el Ayuntamiento. A partir de ahí, el bipartito no se preocupó de sacar nada a concurso y siguió pagando 312.000 euros al año en facturas, pero sin contrato». Reconoció que la asesoría jurídica ha estudiado este asunto y ha concluido que, aunque el procedimiento sea irregular, el Ayuntamiento debía pagar la actividad e inmediatamente cesar la prestación. «Ya está el pago efectuado», afirmó, al mismo tiempo que anunció que aprovecharán el cierre de la Torre para volver a sacar a concurso la concesión. Negreira también respondió a las críticas de la oposición por este retraso en el pago a la empresa concesionaria, y afirmó que «pagar sin contrato más de 300.000 euros anuales no es la mejor gestión, sobre todo teniendo en cuenta que el máximo legal está establecido en 18.000 euros anuales».
Entre los que denunciaron la mala actuación del gobierno local estaba el BNG, que ayer por la mañana se reunió con los trabajadores para conocer su situación. Explicaron que «o goberno local ten a obriga de pagarlle á empresa aínda que o concurso se declarara deserto». También la portavoz del PSOE, Mar Barcón, calificó la actuación de Negreira como «desprecio a los trabajadores y a los coruñeses, porque después de seis meses en el Ayuntamiento la culpa ya no se le puede echar al bipartito».
Por su parte, los trabajadores dijeron tener muchas dudas sobre su futuro, ya que no saben quién les pagará la nómina durante los meses que esté cerrada la torre de hércules, y si continuarán en sus mismos puestos una vez que se adjudique el concurso a la nueva concesionaria.