Do Campo visitó ayer la institución, que recibirá 180.000 euros en ayudas
19 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Las entidades sociales que prestan ayuda a los más necesitados son las que más están notando los efectos de la crisis. Buena prueba de ello es la institución benéfico social Padre Rubinos, que en estos últimos meses ha visto incrementado en un 25 % el número de sus usuarios. Así lo explicó ayer el presidente de la organización, Eduardo Aceña, que afirmó que normalmente están acudiendo al servicio de cenas entre 160 y 180 personas, mientras que al de comidas se acercan entre 130 y 150, y a dormir lo hacen entre 80 y 100 usuarios.
Además, destacó que esta entidad también entrega vestimenta a todas las personas que se acercan a su sede, en donde también cuentan con un servicio de guardería y una residencia para personas mayores. A todo ello hay que sumar su programa de inserción laboral, «con el que hemos logrado emplear el año pasado a siete personas, y en lo que llevamos de este ya van seis», afirmó Aceña, quien también apuntó que en estos últimos meses ha cambiado mucho el perfil de los usuarios que solicitan ayuda en Padre Rubinos. «Son personas que tenían trabajo, lo han perdido y también han agotado todas las ayudas y el subsidio», afirmó.
Visita
Aceña hizo estas declaraciones durante la visita que la delegada provincial de la Xunta, Belén do Campo, realizó a esta institución. La representante autonómica agradeció a Padre Rubinos la importante labor que está desempeñando, y definió esta entidad «como un referente, no solo para la ciudad, sino para toda Galicia».
Do Campo anunció que desde el Gobierno gallego han mostrado su compromiso con esta organización, en la que el próximo año invertirán más de 180.000 euros en ayudas procedentes de las consellerías de Traballo e Benestar y de Presidencia. «Durante sus casi cien años de vida, la institución fue capaz de responder a las demandas de las personas en riesgo de exclusión y adaptarse a las nuevas necesidades, y siempre con profesionalidad y con el cariño de sus trabajadores», declaró ayer Belén do Campo.