El alcalde volvió a remarcar ayer el esfuerzo de su gobierno por «apretarse el cinturón» y eliminar del presupuesto municipal los gastos superfluos. Un plan de austeridad que se concretará, anunció Negreira, en la reducción de 935.000 euros en el coste del gobierno local y su equipo de asesores. De ese recorte, 338.000 corresponden al recorte en los emolumentos de los concejales, que le costarán al erario público 772.824,93 euros, con una media de 55.201 por edil. El grueso del ajuste se produce entre los asesores, que percibirán 597.000 euros menos que el año anterior, hasta un total 966.179,75 euros o, lo que es lo mismo, 46.008 por cabeza.
Servicios sociales
La Concejalía de Hacienda ha metido también la tijera en el gasto corriente, que se reducirá en 3,3 millones, al entender Negreira que era necesario «terminar con el despilfarro». Un ahorro con el que, remarcó el alcalde, «se garantiza el gasto social», de forma que la Concejalía de Servicios Sociales incrementa su presupuesto en 363.000 euros, hasta los 14,05 millones, un 2,6 % más.