El Rosario entra en la refriega política

Gabriel Lemos A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El BNG critica que los ediles del PP y del PSOE se pongan «aos pés da Igrexa»

08 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Centenares de personas se congregaban en la mañana de ayer ante el palacio municipal de María Pita para contemplar la alfombra floral con la que, un año más, la ciudad honró a su patrona, la Virgen del Rosario. El manto, con motivos marineros y el topónimo en castellano, no era la única atención del día para los curiosos, atentos también para presenciar el relevo en la comitiva oficial, que, por primera vez en 28 años, estuvo presidida por un alcalde popular. Carlos Negreira tomó el bastón de mando para pasar revista a las milicias honrada y urbana que formaban delante del manto floral y que, cosas de la austeridad, no estaba tan nutridas como otros años.

En ese día de «especial ilusión», acompañaron al alcalde once de los trece ediles populares. Solo faltaron, por compromisos previos, el concejal de Servicios Sociales, Miguel Lorenzo, y Mariel Padín, vicepresidenta de la Diputación. Más exigua fue la representación de la oposición, que solo estuvo representada por tres concejales socialistas: Silvia Longueira, Jesús Fernández y Gloria del Valle.

No hubo, como es tradicional, ningún representante del BNG, que no participa ni en la ofrenda a la patrona ni en la Función del Voto y que este año endureció el discurso, exigiendo al gobierno local «que respecte a aconfesionalidade das institucións públicas». Entiende el portavoz nacionalista, Xosé Manuel Carril, que «os poderes público deben respectar as crenzas e as celebracións relixiosas, mais non poden participar nelas para garantir o principio de igualdade» y criticó a populares y socialistas por ponerse «aos pés da Igrexa».

Pero los nacionalistas no fueron los únicos ausentes en la ofrenda a la patrona, a la que tampoco asistió el edil de Esquerda Unida, César Santiso.

Barrio pide diálogo

Una vez conformada la comitiva municipal, esta emprendió el breve trayecto desde María Pita hasta la iglesia de los Dominicos, que se llenó para escuchar la homilía ofrecida por el arzobispo Julián Barrio. Ante los representantes políticos, Barrio reclamó «diálogo» para mejorar la sociedad. Una sociedad en la que reclamó un mayor espacio para los mayores, «a los que tal vez no les estamos dando todos los valores de esperanza».

No fue el único mensaje del día a los políticos, para los que la oferente pidió ante la patrona una «labor juiciosa». «Que nunca la especulación y los beneficios se impongan a los valores éticos y los principios», reclamó, para instar a continuación a que «nunca La Coruña sea una ciudad sin diálogo», en la línea de lo expuesto por Barrio.

Afluencia

Finalizado el acto religioso, la comitiva, esta vez mucho más numerosa que la que salió de María Pita, emprendió de nuevo el camino hasta el palacio municipal. A su paso por la Ciudad Vieja, especialmente por la plaza de Azcárraga, donde se concentraban los puestos de comida y las principales atracciones de la fiesta, se fueron sumando numerosos curiosos, que pudieron asistir al momento en el que Carlos Negreira emprendía el paso por la alfombra floral y daba por finalizado el acto de ofrenda a la patrona.

«La caridad y el espíritu de servicio son valores universales y permanentes»

Julián Barrio