Un grupo de entre 15 y 20 personas la tomaron ayer a golpes contra un joven en pleno corazón de la Sagrada Familia. Sucedió sobre las siete de la tarde, en el parque de este barrio coruñés. Según los testigos, comenzó por las rencillas que arrastran desde hace tiempo dos clanes gitanos. Al principio solo hubo insultos. Uno echaba en cara a otro un desprecio hacia su mujer. Y de pronto, aparecieron los puños. En un visto y no visto, un joven se vio rodeado por varias personas, que la emprendieron a golpes y a patadas hasta tirarlo al suelo, donde siguieron con más saña si cabe la brutal paliza. La intervención de las mujeres y el llanto de los niños permitió una vía de escape a la víctima, que en cuanto se vio un segundo libre echó a correr ante la sorpresa de las decenas de personas que allí se congregaron, que no entendían cómo pudo incorporarse tras recibir golpes por todo el cuerpo, algunos de ellos, según dicen, brutales.
La rápida intervención de la policía -se personaron cuatro patrullas y dos motos- evitó males mayores. Cuando ya estaba todo en calma, el herido regresó al lugar y prometió venganza. Eso sí, a una distancia de 20 metros y con un coche de policía de por medio. Es la segunda pelea entre clanes gitanos que se produce en esa plaza en menos de 15 días.