Luis Álvarez: «Creo que el Ayuntamiento quiere terminar con la feria taurina»

Javier becerra f. espiñeira a coruña / la voz A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

El empresario dice que, en lo artístico, han alcanzado su punto más alto

09 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Luis Álvarez prácticamente se despide de la Feria Taurina del Coliseo. La falta de conexión con el gobierno municipal le ha llevado a cambiar radicalmente el entusiasmo que mostraba en años anteriores, cuando tocaba hacer balance. En resumen, estas tres jornadas las califica como muy buenas en el lado artístico, defendibles en el económico, pero pésimas en la vertiente institucional. Todo hasta el punto de contestar con un «pues casi» cuando se le pregunta si está diciendo adiós. Solo en el caso de «obtener una reacción desde el Ayuntamiento», estudiarían él y su socio, Jesús Manzano, continuar con las riendas del festejo taurino coruñés.

«Estamos un poco aburridos de esta situación», sostiene Álvarez que adelanta que no hará valer el derecho que tienen a prorrogar un año más la feria: «Solo hemos notado incomprensión desde los estamentos municipales, al contrario de lo que ocurría antes». Sobre ello, señala que han «hecho un gran esfuerzo», que incluyó un «gran sacrificio económico» en aras de lograr «una mayor popularidad de la feria, al estilo de lo que ocurrió en Santander, que poco a poco han logrado una gran respuesta de público, regalando entradas, haciendo que la gente conociese la fiesta y creando afición a los toros en una ciudad que hoy tiene una gran feria».

Sin embargo, Álvarez recalca que no ha encontrado «diálogo fluido» al que estaba acostumbrado en María Pita y, por tanto, asegura que «va a ser muy difícil» que vuelvan a tener interés por la plaza coruñesa. «Vamos a hablar, a ver si hay alguna reacción de los responsables municipales y los concejales, que ellos consideren si realmente quieren una feria taurina en A Coruña tal y como la hemos hecho durante todos estos años», apunta.

El empresario no oculta su visión pesimista. Incluso sugiere una posible desaparición de los toros en la ciudad. «Yo creo que el Ayuntamiento quiere terminar con la feria taurina», sostiene como primera opción. La otra que contempla pasa por «un giro para hacer otro tipo de feria». En esa tesitura aseguran que no se sienten a gusto y prefieren decantarse por una retirada: «Ha llegado la hora de meditarlo, pensarlo bien y hacer una salida por la puerta grande. Que sea el Ayuntamiento el que decida».

El Fandi, triunfador

En el plano artístico, Álvarez se queda con la faena de El Fandi el domingo, «sensacional, con un ambiente muy bonito y la gente totalmente entusiasmada». También valora a Iván Fandiño («muy bien, aunque no tuviera la suerte de matar los toros»), Jose María Arenas («que cortó dos orejas y podían haber sido más») y El Cordobés y Rivera Ordóñez («que cuajaron los primeros toros perfectamente»). A todo ello añade una persona que, según Álvarez, nadie debería olvidar: «El Diego Ventura, que ha actuado francamente bien, dejando una estela sensacional».

Respecto a la afluencia de público no oculta que en las dos primeras corridas esperaba «algo más, sobre todo el primer día, ya que era un cartel muy bueno, del nivel de una plaza importante, irrechazable para el buen aficionado, pero con el hándicap de ser un viernes». La cosa, sin embargo, mejoró: «El sábado fue in crescendo y el domingo se produjo una afluencia muy importante, con más de tres cuartos de plaza». Ello se tradujo en una atmósfera «similar a la de cualquier plaza de las grandes de España y un gran sabor de boca».

Un futuro incierto en medio de la crisis

A Coruña recuperó su feria taurina hace dos décadas, tras casi 25 años sin coso por la demolición de la vieja plaza de toros. Desde entonces, con diversas vicisitudes, las corridas han ido ganando adeptos, con algunas entradas rozando el lleno, como la del pasado domingo.

LA INCÓGNITA. La postura del PP, sin desvelar.

Aunque el Partido Popular ha hecho bandera política de los toros a nivel nacional, lo cierto es que en A Coruña se mantiene un silencio total sobre el futuro de la feria desde el nuevo gobierno municipal. «Nuestra política de fiestas se verá en los próximos presupuestos», se han limitado a señalar sin desvelar su postura definitiva tanto el alcalde, Carlos Negreira, como la nueva edila de Cultura, Ana Fernández Vilaseco. El regidor no asistió a ninguna de las tres corridas de este año, aunque sí lo hicieron dos de sus concejales. Sí acudió a los toros el pasado domingo el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, aunque lo hizo en Pontevedra junto con otros altos dirigentes del PP gallego y estatal.

LA OPOSICIÓN, DIVIDIDA. El BNG y EU, en contra, y el PSOE, a la expectativa.

Si la postura del PP es una incógnita, más clara está la postura de la oposición. Tras cuatro años acatando la disciplina de gobierno, a pesar de que la presidencia del IMCE la ocupaba una concejala nacionalista, el Bloque se ha erigido como el gran enemigo de las ferias taurinas, a pesar de que en Pontevedra, donde gobierna, no se cuestiona la continuidad del evento. El Bloque ha intentado capitalizar algunos de los movimientos de los antitaurinos, como también Esquerda Unida, aunque en la concentración de rechazo del pasado sábado participaron poco más de un centenar de personas. Por su parte, el PSOE siempre apoyó la recuperación de la tradición taurina de la ciudad y a la feria acudieron este año los exalcaldes Javier Losada y Francisco Vázquez, así como Carlos González-Garcés, entre otros.

LA SITUACIÓN CONTRACTUAL. Una posible prórroga por un año.

La actual empresa concesionaria de la plaza, Inversiones Chicó, puede optar a un año más de prórroga de explotación de la feria, según el pliego de concesión. La organizadora fue la encargada de recuperar la plaza taurina coruñesa y, salvo un convulso período con Carlos Zúñiga al frente, se ha encargado estos veinte años de gestionar la plaza. Recibe 138.000 euros de aportación económica del Ayuntamiento para convertir el Coliseo en una plaza de toros y asegura que, sin ese dinero, la fiesta es inviable. La crisis económica y los recortes por la austeridad pueden provocar el fin del evento.