Los bomberos advirtieron a los vecinos para que la «reparasen urgentemente»
08 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Alrededor de las doce y media de la mañana, la caída de cascotes en el número 24 de la calle Palomar alertó a los bomberos, que retiraron los trozos que habían caído y aseguraron el resto de la fachada. A pesar de que las rafágas de viento se dejaron notar ayer de forma muy intensa en la ciudad, los bomberos señalaron que no fueron las responsable de estos desprendimiento, sino el mal estado en el que se encontraba el edificio. Una vez finalizada la intervención, los bomberos advirtieron a los residentes del inmueble para que «reparasen de forma urgente» la fachada, ya que según señalaron «se encontraba en un estado bastante peligroso». Los ladrillos se desprendieron desde el tercer y cuarto piso, pero desde la autoescala los bomberos aseguraron el resto de losas del edificio por un posible desprendiemiento. Estas mismas fuentes indicaron que había bastantes «trocitos» en la acera cuando llegaron a la zona, donde permanecieron alrededor de cuarenta minutos. Solamente fue necesario desplazar una autoescala para la intervención.