Los centros de infantil dieron a conocer ayer las listas de admitidos
30 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los colegios de infantil y primaria (CEIP) de la ciudad comenzaron ayer a colgar las listas provisionales de alumnos admitidos para el próximo curso, en las que, por el momento -faltan 14 centros por publicar sus listados-, se quedan fuera algo más de 300 niños de 3 años, que en septiembre iniciarán sus estudios en una escuela distinta a la que solicitaron en su primera opción. De los 44 CEIP que existen en la ciudad, 26 son públicos y 18 concertados, y vuelven a ser estos últimos los que concentran la mayor demanda, situándose el Liceo La Paz como el más solicitado por los padres con 168 preinscripciones, que obligarán a quedarse sin plaza a 42 alumnos, e incluso a alguno más si se cubren los pupitres reservados para los niños con necesidades educativas especiales (NEE), que disponen de 15 plazas de las 125 que oferta este centro para los estudiantes de nuevo ingreso en el ciclo de infantil.
En el ránking de los colegios con mayor número de solicitudes le siguen el Hijas de Jesús, (que el año pasado estaba en primer lugar), con 142 peticiones (se quedan fuera 42); el Jesuitas, con 117 (con otros 42 sin plaza); el Compañía de María, con 100 (y con 25 en lista de espera); y el Esclavas, con 74 preinscripciones, que se traducen en que 24 alumnos no consiguen pupitre. En el bando de los centros concertados existen varios en los que todavía hay vacantes, como en el Cid, que aún dispone de 10 plazas libres, o el Karbo, que tiene 8. Por su parte, el Grande Obra de Atocha consiguió obtener el mismo número de solicitudes que de plazas disponibles (75), aunque hay que esperar a que ver si existe algún alumno con NEE y ocupa alguno de los 9 pupitres reservados para ellos.
Por lo que se refiere a los CEIP públicos, existe una gran diferencia entre los que están situados en el centro de la ciudad, y aquellos que se encuentran en barrios más periféricos, puesto que los primeros siempre tienen lista de espera; mientras que, los segundos, todavía disponen de vacantes. Así, el Eusebio da Guarda se sitúa en el puesto número uno de los que han recibido mayor número de preinscripciones, con un total de 105, que superan las 75 plazas que tiene. Le sigue el Labaca, que ha recibido un 200% más de solicitudes que plazas oferta, como apuntó su director, que también explicó que hay que tener el cuenta cómo está distribuido el mapa educativo y cuántos habitantes viven en el área de influencia de este colegio coruñés. El tercer lugar en esta lista lo ocupa el San Francisco Javier, que ha recibido 72 peticiones para ocupar los 50 pupitres con los que cuenta, y de los cuales 6 están reservados para niños con NEE).
En el otro lado de la balanza están los centros que, un año más, logran tener vacantes en sus aulas de primer curso de infantil. Así, el San Pedro de Visma todavía dispone de 29 pupitres vacíos, uno menos de los que hay en el Sagrada Familia. Además, en el Víctor López Seoane quedan 21 libres; en el Pardo Bazán 16; en el José Cornide 6, y en el Montel Touzet 5.
Reclamaciones
Aunque hoy finalizaba el plazo para presentar públicamente los listados provisionales de alumnos admitidos, la Consellería de Educación amplió este período, ya que hasta esta misma semana muchos colegios no habían recibido los datos de la renta de los padres de muchos solicitantes que les debía remitir la Xunta. Entre el próximo lunes y martes está previsto que los catorce CEIP que todavía no lo han hecho, presenten estos documentos, que estarán expuestos en los tablones informativos de los centros, y en la mayoría de los cuales también se podrán consultar a través de la página web o llamando por teléfono.
A partir de la publicación de cada lista, se abrirá un período de cinco días hábiles para que puedan reclamar aquellos padres que no estén de acuerdo con la puntuación que han recibido sus hijos para entrar en un determinado colegio. En este sentido, hay que recordar que cada alumno recibe una serie de puntos de acuerdo a unos baremos establecidos por la Consellería de Educación, que concede 5 puntos si el niño tiene un hermano en el centro y 2 más si tiene más de uno.
A ellos hay que sumar otros 5 si alguno de los progenitores trabaja en el colegio, y otros tantos si el domicilio familiar está en el área de influencia del colegio, que se reducen a 2 si está situado en alguna de las zonas limítrofes. El lugar de trabajo de los padres y su cercanía a la escuela también añade entre 3 y 1 punto, al igual que el nivel de la renta familiar. Si el niño sufre alguna discapacidad recibirá 3 puntos, mientras que, si los que tienen la minusvalía son sus padres o hermanos recibe 2 o 1, respectivamente, y 1 punto más si son familia numerosa.