Más «heavy» de lo previsto

A Coruña / la voz J.?B. A Coruña / la voz

FERROL CIUDAD

La respuesta del público obliga a ampliar el aforo de Slayer y Megadeth

29 mar 2011 . Actualizado a las 14:28 h.

Los promotores veteranos lo tienen claro: cuando hay incertidumbre lo mejor es apostar por el heavy. Y una vez más los hechos les dan la razón. Las 3.000 localidades que inicialmente se pusieron a la venta para el concierto de Megadeth y Slayer ya tienen dueño desde la semana pasada. Por ello, y ante la constante demanda de localidades (a un ritmo de unas 100 diarias) los responsables del multiusos coruñés se han visto obligados a ampliar al aforo.

Fuentes del Coliseo explicaban ayer que, entre lo que quedaba por vender del día y lo que hoy se despache en taquilla, prevén encontrarse con unas 4.000 personas. Las entradas cuestan 35 y 45 euros, en función de ser localidad de pie en el foso o numerada en la grada. Se pueden adquirir en la taquilla de la plaza de Orense, en el 902?504?500 y en el Coliseo.

Esos cuatro millares de personas acudirán al concierto con un objetivo: disfrutar del directo de dos de las bandas más importantes del trash metal. Uno de ellos, Slayer, ya actuó en la ciudad hace 13 años. El otro, Megadeth, ofrecerá su primer bolo coruñés. Al desconocer el recinto, durante esta semana exigieron todo tipo de información sobre las características técnicas.

Dormir en la calle

Varios fans de Slayer tenían previsto pasar la noche ayer a las puertas del Coliseo. Por la tarde, tres jóvenes guardaban sitio para ser los primeros en entrar al multiusos. Las chicas, responden a los apodos de Nicky y Mory («mejor así, que es como nos conocen») y llegan de Ferrol. «Nos gusta muchísimo Slayer y nunca los vimos en directo», explica la primera que, pese a todo, confiesa que su grupo favorito es Pantera. «Sí, pero Slayer también me gustan mucho y por verlos en primera fila merece la pena dormir aquí».

Armados con paquetes de galletas, patatas fritas y refrescos dicen que en casa no tienen problemas. «Ya saben que somos un caso perdido», comenta Nicky. Su amigo Martín, coruñés, iba a dormir a casa. «Pero mañana estaré aquí, a primera hora, haciendo cola con ellas, que yo también soy fan».