El PP acusa al gobierno local de crear un conflicto «itinerante» al vetar solo ciertas áreas
29 mar 2011 . Actualizado a las 13:26 h.Henrique Tello sostiene que en la ciudad tendría que delimitarse una zona en la que los jóvenes pudieran hacer botellón. Este espacio, que en el pasado se denominó botellódromo, serviría para normalizar una práctica que, tal y como apuntó el nacionalista, se da todos los fines de semana en un mismo sitio. «Se un vai os Cantóns un sábado, ¿hai ou non hai botellón? ¿Non se está empregando unha zona para ir a beber?», preguntó.
Por ello, Tello rescató la idea que defendió en el pasado. «Eu din esa alternativa un millón de veces, pero ata este momento non se me fixo caso», recordó el teniente de alcalde, que explicó cómo serían esas zonas: «Sempre dixen que tiña que haber un espazo controlado, porque ao final hai un espazo igual, pero sen control. Ese espazo tería protección e limpeza. E non sería unha agresión económica para os hostaleiros, porque a xente que vai a beber na rúa vai a seguir bebendo la rúa».
Tello comparó el problema con el de la movilidad: «Isto é como o transporte público. Se se pon unha prohibición de beber na rúa, ten que darse unha alternativa. A min non me chega o feito de dicir ??non hai alternativa??». E instó a dar el paso: «Hai que ter valentía. Non se pode andar con dobre e tripla moral neste tema».
Respecto a la posibilidad de que se estuviese trabajando en ese sentido desde el gobierno local, Tello dijo que no tenía constancia de ello. «Era a miña idea no seu momento, e non se levou a cabo nin se discutiu. Na práctica o que ocorre e que hai zonas de especial protección e outras que non o son. Esas zonas tratamos de que sexan lugares onde non molesten a xente, nin ao medio ambiente, nin que causen danos. A min gustaríame outra cousa, pero esa é a miña idea». De todos modos no indicó cual sería la zona perfecta. Tan solo se limitó a decir que «hai moitas».
El PP pide más restricciones
El PP, por su parte, instó ayer al gobierno local a adoptar «medidas valientes» para luchar contra el botellón. Aunque evitó pedir su prohibición total, -«porque si un partido propone medidas drásticas el resto van a hacer de ello arma electoral»- el concejal popular Julio Flores hizo hincapié en la necesidad de «buscar una fórmula, desde el consenso, que permita garantizar la salud pero también el derecho al ocio y al descanso de los ciudadanos».
El edil criticó que las decisiones adoptadas por el gobierno local «lo único que han hecho es provocar un botellón itinerante, han ido prohibiéndolo en diferentes zonas de la ciudad pero no han sido valientes para buscar una solución real». Dentro de esas medidas «valientes», Flores insistió en la necesidad de «impulsar un programa educativo a los más jóvenes» incidiendo en los efectos de la ingesta de alcohol sobre la salud.
Ordenanza
De «burla» calificó el gobierno local las críticas del PP a la gestión realizada en el conflicto del botellón. En ese sentido, el Ayuntamiento hizo hincapié en que «el señor Negreira ha votado en contra de todas las iniciativas que se han planteado para garantizar el descanso de los vecinos: la ordenanza de convivencia, los programas de ocio alternativo para los jóvenes y el pacto cívico, que recoge iniciativas para luchar contra el consumo de alcohol».