Olas de 11,7 metros en Langosteira

Dolores Vázquez A CORUÑA / LA VOZ

ARTEIXO

El Puerto dice que los últimos daños no retrasarán la reparación

18 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El mar volvió azotar con fuerza ayer en Langosteira. Las imágenes impactantes volvieron a repetirse y, como ha sucedido todos los días de temporal, no fueron pocos los curiosos que se acercan a los miradores de la playa de Sabón o de la cantera de Barrañán para contemplar e incluso grabar cómo las olas sobrepasan el dique principal por la zona de las mordidas que dejó el temporal Becky en noviembre pasado. El Puerto cifró ayer en 11,72 metros la ola máxima registrada en la zona, a las nueve de la mañana. En la pleamar de la tarde, cuando todavía continuaba la alerta naranja, el máximo se registró alrededor de las seis, con 7,61 metros de altura máxima.

Pese a que en el puerto interior se registró ayer una gran resaca que complicó el atraque de barcos y se cerró a la entrada de grandes buques, sin embargo en punta Langosteira no se registraron incidentes, según la Autoridad Portuaria.

El bautizado como Quirín ocasionó esta semana menos daños que el Becky, y desde la Autoridad Portuaria se matiza que solo movió algunos bloques y su reposición no debería repercutir negativamente en la reparación prevista para la zona dañada anteriormente y donde está planificado que a partir de primavera se ejecute un ancheamiento en un tramo de 300 metros.

Tramo no consolidado

En este sentido, se matiza que los bloques que el mar desplazó en esta ocasión se sitúan en un tramo todavía no consolidado y que ha resistido bien la parte que se había avanzado desde noviembre. Así, el Puerto destaca que si en el Becky el tramo finalizado alcanzaba los 2.200 metros en estos tres meses se llegó a los 2.800 y se ha visto que pese al ímpetu del oleaje de esta semana, esta infraestructura resiste bien a condiciones adversas.

En el último consejo del Puerto se había avanzado cuál será la solución para arreglar el dique y se apuntó que ofrecía «varias ventajas, entre ellas que el material que debe ser dragado es, lógicamente, menor que en la opción de retirar todos los elementos vertidos y mantener el dique en su sección original». Asimismo, se había apuntado que «buena parte del material desplazado se integrará en el sobreancho como parte de ese relleno, mientras que la mayoría de los bloques de hormigón podrán ser recuperados y reutilizados en la obra».

«Correcto funcionamiento»

También se apuntó que los ensayos realizados a escala con el sobreancho avalaban «el correcto funcionamiento del dique» y se había apuntado que la Autoridad Portuaria estaba a la espera que de la UTE adjudicataria de las obras elaborará y presentará un plan definitivo de reparación, «garantizando todos los requerimientos técnicos y con el menor plazo de ejecución posible».

Desde un primer momento, desde el Puerto se indicó que se esperará a la campaña de primavera para trabajar en esa zona, para evitar riesgos, y, a la espera del plan de la constructora, evita aclarar si se verán modificados los plazos de finalización de las dos primeras fases de la obra, que se habían anunciado para el próximo mes de septiembre.