Espello Cóncavo lleva a escena una historia de Rubén Ruibal que está ambientada en A Coruña
A CORUÑA
«Este texto é unha marabilla». Dos de los actores de Espello Cóncavo elogiaban así ayer Limpeza de sangue, la obra de teatro escrita por Rubén Ruibal y que le valió el premio nacional de literatura y el Álvaro Cunqueiro. Arturo López, director de la veterana compañía teatral, destacó que el montaje «está baseado no músculo dos actores, ten cantidade de ambentes distintos e unha escenografía moi versatil». López y Ruibal destacaron que la obra está ambientada en A Coruña, que las cuestiones sociales que afronta están perfectamente vigentes y que incluye personajes que incluso «falan o coruño, pero desde o galego, que para un vasco afincado en Galicia foi un reto», apuntó Sergio Zearreta, uno dos actores da obra.
Ruibal recordó que la obra era un homenaje a su maestro Roberto Vidal Bolaño y explicó que se había inspirado en pintadas de la zona de Sagrada Familia y Los Mallos para los nombres de los protagonistas de la obra.