«La gente se cree que estamos pegaditos, pero de Auckland a Sídney hay tres horas de avión. Al margen de unas pequeñas islas, el primer gran país que celebra el año nuevo es el mío porque con Australia existen dos horas de diferencia horaria», precisa el neozelandés Sean Smith mientras el australiano Francisco Regozo Miguens asiente con la cabeza. Minutos arriba o abajo, se puede decir que estos dos coruñeses de adopción serán los primeros en celebrar el fin de año. Francisco, que nació en Sídney en 1973, lleva en A Coruña desde 1999 y es el primer viola de la Orquesta Sinfónica de Galicia. Su padre, filipino, y su madre, de Vilagarcía, se conocieron en Australia. Francisco está casado con una francesa que toca el violín en la misma orquesta y es padre de un pequeño coruñés. Esta familia parece la ONU. «Ya estamos hechos a la vida de aquí, pero mi madre me informará de todo desde allí mañana por la mañana -por hoy-. La gente en Sídney se acerca a la bahía para ver los fuegos al aire libre porque como es verano la temperatura es muy buena y es un gran espectáculo. Hay champán pero no uvas», recuerda de cuando celebraba la despedida del año en nuestras antípodas. Hoy lo hará en familia en su vivienda de Mera. Fiesta a mediodía. Desde hace unos años, personas vinculadas al equipo de Rugbi del Crat acuden hoy al mediodía al pub Caña Hueca de San Andrés para celebrar la entrada del nuevo año siguiendo el horario de Nueva Zelanda. «Algunos no llegan a casa a la hora española», bromea Sean, que lleva 23 años en A Coruña. El ocio y su pasión por el rugbi lo trajeron a Europa y en la playa de Bastiagueiro conoció a la que un año después se convertiría en su mujer. Fue uno de los impulsores del Crat, un club que pasó de regional a división de honor gracias, entre otros, a este espigado neozelandés. «Ahora no juego por molestias en los pies», comenta resignado. Sean y Francisco se conocieron ayer en la delegación de La Voz, compartieron unos minutos en los micrófonos de Radio Voz, y hasta se atrevieron con una botella de cava. «Entre Australia y Nueva Zelanda hay rivalidad, pero fundamentalmente en el ámbito deportivo», comentan, hermanados, los primeros coruñeses en celebrar la entrada del 2011.
Y en este ambiente festivo les cuento que el grupo Kilomberos de Monte Alto tiene previsto recorrer su barrio, Panaderas, y el Orzán para celebrar la entrada de nuevo año. «Hace algún tiempo nos planteamos el porqué no hacer algo distinto y surgió esta idea que ya habíamos llevado a cabo hace bastante años. La mayoría vamos a cenar en nuestro local social en la calle Ponte Anido y desde las dos de la madrugada hasta primera hora de la mañana, según se tercie la noche, animaremos la fiesta por las calles con nuestros instrumentos», destaca Pili Ferreiro , presidente de este simpático grupo que lucirá un vestuario especial años veinte.
Comenzábamos con un brindis y terminamos con otro. Para desearles próspero año nuevo, desde El Pulso de la Ciudad hemos escogido para brindar a los dos hosteleros coruñeses que en los últimos días fueron distinguidos en la entrega de premios Tenedor de Oro. En el apartado que premia la capacidad y profesionalidad en el servicio el galardón fue para Miguel Cedeira , de la parrillada San Isidro, y por la promoción de los productos gallegos, la taberna O Secreto. Feliz años a todos.