La dueña, nada más entrar la clienta en la tienda, intuía que con aquella mujer no iba a haber negocio. Acertó. Nada más cruzar la puerta la compradora, la propietaria de la tienda China Center se pegó a ella como una lapa, pues se olía que le quería robar. Al final no se llevó nada, pero la responsable de ese establecimiento acabó con la nariz rota. Se la rompió, supuestamente, esa clienta, malhumorada por llamarle ladrona. Ayer, ambas mujeres acudieron al juzgado de lo Penal número cinco para recordar aquel suceso. La presunta agresora, después de negarlo todo, abandonó la sede judicial con una petición fiscal de tres años de prisión.
Los hechos que fueron juzgados se remontan al 22 de octubre del 2009. Sobre las 10 de la mañana, la procesada y su hija se presentaron en el establecimiento de la calle Ángel Senra. La propietaria, de nacionalidad china, no les quitó ojo. Aún así, sospechó que habían metido algo en el bolso. Cuando la clienta llegó a la caja con el palo de una escoba, sacó su dinero, la abonó y, cuando se iba a marchar, la propietaria le pidió que le mostrase el bolso, pues sospechaba que algo había cogido de una estantería. La mujer, molesta, agarró el palo de la escoba y se lo estampó en la cara, rompiéndole la nariz. Eso fue lo que declaró la propietaria del establecimiento, que no la clienta, que se declaró inocente.
Defendida por el letrado Diego Reboredo, del despacho Sierra Abogados, esta mujer negó haber robado nada. Ni siquiera quiso admitir que golpease a la propietaria.
La defensa argumentó que la dueña del establecimiento incurrió en varias contradicciones, como confundirse con la agresora, pues en un principio denunció a la hija de la procesada y en la sala señaló a su madre. Tampoco quedó claro qué fue lo que compró la imputada. Si la dependienta dijo que fue el palo de una escoba, la acusada aseguró que era el cepillo. De ahí que el abogado pidiese la libre absolución.