La campaña Su vida no tiene precio pretende pinchar en el corazón de los ciudadanos con un objetivo: que en el caso de regalar una mascota en Navidad la persona que lo haga acuda a la perrera municipal. «Allí le entregarán a la gente perros y gatos vacunados y con chip colocado», comentó la concejala Yoya Neira.
Para esta campaña, el Ayuntamiento recurrirá a vallas publicitarias, carteles y todo tipo de propaganda. La concejala recordó que tener una mascota ayuda a educar a la sociedad en el respeto a los animales y contribuye a paliar el sentimiento de soledad en grupos sociales muy concretos, como las personas mayores.
En lo que va de 2010 han entrado en la perrera 599 perros, de los cuales 329 han sido recogidos en la vía pública y 276 han sido entregados por sus dueños en la perrera aduciendo diferentes motivos. De todos ellos, 116 han sido reclamados posteriormente por sus dueños y 192 han sido entregados en adopción a particulares.