El PGOM incluye un vial que parte el mercado de frutas y otras 5 empresas

Elena Silveira
E. Silveira A CORUÑA/LA VOZ.

LUGO CIUDAD

«Estamos muy preocupados. Si el nuevo vial se hace, las instalaciones quedarán totalmente mermadas, inutilizadas, y muchas familias se quedarán en la calle». Los trabajadores y responsables del mercado central de frutas mostraron ayer su inquietud ante la posibilidad de que el Ayuntamiento autorice la construcción de un vial contemplado en el nuevo PGOM y que atravesará el polígono de la Grela, conectando la carretera de Baños de Arteixo con Severo Ochoa y la avenida de Arteixo. La carretera, en caso de ejecutarse, afectará al menos a seis empresas, dos de las cuales tendrían que cerrar y cambiar de ubicación. «Es esperpéntico: realizar esa carretera supondría un coste económico muy elevado que no compensaría los supuestos beneficios para el tráfico», comentaron ayer algunos de los afectados.

En el caso concreto del mercado de frutas, el nuevo vial haría desaparecer veinte muelles y un aparcamiento lateral, lo que perjudicaría al menos a diez empresas distribuidoras de frutas y verduras. «Si se elimina esa zona de aparcamiento los camiones no tendrían dónde maniobrar, ya que muchos son tráileres articulados; además, los mayoristas ubicados en esa parte del mercado no tendrían un andén en el que cargar o descargar la mercancía y su local dentro del edificio dejaría de ser operativo». Los mayoristas insisten en que el nuevo vial «no tiene justificación» y por ello presentaron en su día, al igual que el resto de afectados, alegaciones que el Ayuntamiento todavía no ha contestado. «Hubo una reunión con los responsables de Urbanismo y nos dijeron que tendrían en cuenta nuestros argumentos, pero no sabemos nada y la gente empieza a estar muy preocupada», indicaron algunos empresarios. «Es una incertidumbre que ya no podemos aguantar más, porque de la construcción de ese vial depende la continuidad de muchos empleos y empresas», añadieron.

200 puestos de trabajo

De hecho, los responsables de este mercado plantearon en sus alegaciones que la ejecución del nuevo vial supondría el cierre de las instalaciones, la desaparición de más de 200 puestos de trabajo y, en última instancia, el desabastecimiento en las grandes cadenas de distribución, en el comercio minorista, en el sector de la hostelería y en los mercados de toda la comunidad autónoma. «Y no es una exageración, porque aquí viene a comprar gente de Lugo, de Ourense... de toda Galicia. Abrimos todos los días de la semana y los domingos es cuando hay más actividad. Sería condenar este mercado a la ruina». Los empresarios no ven ventaja alguna en este nuevo vial y piden al Ayuntamiento que tengan en cuenta sus alegaciones. Están dispuestos a defender sus puestos de trabajo «como haga falta», aunque confían en que el «buen criterio» del Ayuntamiento haga desaparecer el vial del nuevo planeamiento urbanístico. En sus alegaciones, los responsables del mercado de frutas recuerdan que esta instalación de carácter privado «es uno de los motores económicos más importantes de la ciudad con una facturación total anual superior a los cien millones de euros» y un movimiento de 100.000 toneladas de mercancía al año.

Otro de los empresarios del polígono que se vería afectado por la construcción de este vial explica que «nadie es capaz de ver una razón de peso para la apertura de esta nueva carretera». Indica que, en primer lugar, no solucionaría el tráfico en la zona, ya que no aliviaría los atascos que se forman en la glorieta de Diz (frente a bomberos) ni desahogaría las vías que conectan con Severo Ochoa. Además, el nuevo vial «desembocaría en cruces que los camiones no podrían salvar. ¿Cómo piensan hacer para que los tráileres giren al llegar a la avenida Baños de Arteixo? Tendrían que ocupar el carril de la izquierda, justo a la salida de un viaducto». Además, los empresarios de la zona insisten en que las compensaciones económicas por el cese de algunas actividades dispararían el coste de la nueva carretera. «Técnicamente es complicado por los desniveles que hay en la zona y porque habría que utilizar dinamita para rebajarlos, y, además, no solucionaría los problemas de tráfico, y más teniendo en cuenta que la tercera ronda pasará a escasos metros. Nos preocupa lo que se haga porque no solo cerrarán negocios, sino porque es un vial que se pintó en Barcelona pero que no aporta solución alguna», indicó el gerente de una de las empresas afectadas. Mientras tanto esperan la respuesta a sus alegaciones, algunos ya han solicitado otra reunión con los responsables de Urbanismo.