Todavía es pronto para hacer un balance económico de los daños que el temporal provocó en la comarca, pero el jefe de la Demarcación de Costas, Rafael Eimil, confirmó que causó «numerosos» destrozos en la costa: «No fueron daños en grandes infraestructuras, sino pequeñas cosas en muchos sitios, especialmente en pasarelas de madera para acceder a las playas». Citó, entre otros lugares, los daños ocasionados en el paseo marítimo de Bastiagueiro, donde ya están elaborando un presupuesto para remitirlo a la Dirección General para hacer frente al coste de las reparaciones. Según indicó Eimil, los trabajos tendrán que estar finalizados antes del verano, no obstante «dejaremos pasar el invierno para aquellas reparaciones que no sean imprescindibles», precisamente porque así lo requieren las obras. El representante de Costas también explicó que algunas dunas, como la de Barrañán, deberán restablecerse.
Arteixo amaneció ayer con la resaca de un temporal que hizo historia en el municipio por sus efectos y que registró un último coletazo la pasada madrugada llegando de nuevo al puerto de Suevos. Afortunadamente, el club marítimo A Insua alejó los barcos de la zona de peligro para evitar que el mar los desplazase como sucedió la noche del martes. En la explanada del puerto aún no se había empezado a trabajar y los vecinos criticaron que aún no se retirase la estructura de la antigua grúa, que fue una de las causantes de los daños y que lleva varios meses allí. Mientras tanto, un tramo de la carretera que conduce a Barrañán continúa cerrado al paso debido a una gran balsa de agua. Protección Civil de Arteixo retiró ayer la arena acumulada en la vía para facilitar el drenaje, mientras en Valcobo los servicios de mantenimiento del Concello trabajaron en la reparación de la pasarela.
Vecinos viendo los daños
Operarios de Oleiros empezaron a trabajar en Bastiagueiro nada más empezar la bajamar. Sobre todo en la zona del cauce del río, que se limpió a conciencia para evitar inundaciones. Además, y ante la atenta mirada de decenas de vecinos que acudieron a la playa, un camión grúa retiró los palés que daban forma al paso peatonal desde el párking hasta la propia playa y los recolocaban en su sitio original. En Santa Cruz el paseo marítimo quedó completamente cubierto de algas y la marejada también alcanzó el cauce del río. Los empleados municipales trabajaron en la playa de Mera desde primera hora de la mañana.