Tres puntos negros en 700 metros

Bea Abelairas
Bea Abelairas SADA/LA VOZ.

A CORUÑA

19 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El límite por la N-VI entre los municipios de Sada y Bergondo es uno de los puntos negros más trágicos de la comarca. El 20 de mayo un hombre falleció cuando cruzaba esta vía y el 24 de agosto otro perdía vida en el mismo lugar e idénticas circunstancias. Ambas víctimas trataban de cruzar los cuatro carriles de esta carretera ante la marquesina de bus que hay en uno de los arcenes.

Los vecinos aseguran que muchas personas optan por esta peligrosa maniobra, porque el paso de peatones más cercano está 700 metros atrás, tampoco es seguro y está ante otro punto negro. «Está justo debajo del paso elevado y los conductores no se percatan de que alguien quiere cruzar hasta que no llegan al punto, los peatones salen de una zona oculta», precisa una de las residentes de la zona y que asegura que ya ha presenciado más de un susto. También se quejan de que cuando, hace años, se solicitó un paso elevado para viandantes Fomento finalmente lo construyó a kilómetros de distancia. «Inda por riba está nunha zona que non é tan frecuentada como esta», precisa David Carro, un vecino del Espíritu Santo. Este residente bergondés apunta, además, que en la incorporación desde la carretera secundaria que conduce a Armuño hay otro punto negro. «A xente non respeta a liña contínua e incorporase directamente ó paso elevado, tal vez porque antes podía facerse, pero o caso é que se xeran moitos sinistros por esta causa», apunta.

Otras de las deficiencias está en ambas paradas para el transporte público: una carece de marquesina y espacio para los usuarios, mientras que la otra está ubicada ante el lugar en que se registraron los dos últimos atropellos mortales.