Los socorristas acudieron en 20 segundos al rescate del sábado en Miño, según su informe

Bea Abelairas
Bea Abelairas MIÑO/LA VOZ.

LUGO CIUDAD

La mujer accidentada recibió el alta ayer después de estar cuatro días ingresada

09 sep 2010 . Actualizado a las 19:24 h.

El informe sobre el accidente que tuvo lugar el sábado en la playa Grande de Miño asegura que los socorristas se personaron en el agua, junto a la mujer que se estaba ahogando, veinte segundos después de la primera llamada de alarma. «Personados en el punto pudieron comprobar como unos bañistas estaban sacando del agua a una persona procediendo, de inmediato, a ayudarles haciéndose cargo de la misma», asegura el documento que resume la actuación.

Uno de los dos hombres que se percató del posible ahogamiento es Francisco Luis Núñez y denunció negligencias en el rescate; el otro es Juan Antonio Suárez y, curiosamente, difiere de esta versión y aclara que los servicios de rescate actuaron de forma correcta. Es más, acusa a Núñez de «afán de protagonismo», porque asegura que los socorristas tenían el equipo necesario y actuaron con «total profesionalidad». La única crítica que tiene es a la «tardanza de la ambulancia».

Por su parte, el coordinador del grupo de socorrismo que se hace cargo de la playa de Miño destaca que siempre tiene un «mínimo de siete» rescatadores en el arenal y que el día del suceso se movilizaron tres, pero el resto siguió vigilando sus zonas para no descuidar el servicio, ya que la playa estaba abarrotada de gente. El propio salvavidas que sacó del agua a la accidentada relató a La Voz ayer que «cuando llegamos al agua estaban estas dos personas allí y le habían dado la vuelta a la chica, nosotros la llevamos a la arena», donde le ayudaron a recuperarse. Desmienten que la mujer, Vanesa Sal Otero, sangrase y garantizan que llevaron un maletín con lo necesario para ayudarla a respirar y que dos sanitarias que se estaban en la playa les felicitaron por su actuación.

La evolución de Vanessa ha sido muy buena, puesto que hace dos días abandonó la UCI del Chuac y estaba previsto que ayer recibiese el alta para regresar a su casa de la localidad de Castroverde, en Lugo.