El vuelo a Londres que iba a salir de Alvedro el lunes lo hizo 24 horas más tarde desde Santiago

María Castrillo A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Los más de cien viajeros pasaron la noche en tres hoteles de la ciudad

08 sep 2010 . Actualizado a las 19:49 h.

Lo que iba a ser su primer día de vacaciones en Londres se convirtió en una pesadilla para las más de cien personas que pasaron esas 24 horas esperando a un avión. El lunes empezó todo con el retraso del vuelo que llegaba de Barcelona y les llevaría a la capital inglesa a las 15.55 horas.

El tiempo pasaba y las únicas noticias que tenían eran las que señalaban las pantallas o el altavoz que indicaba a veces el retraso y otras la cancelación del vuelo. «Nos hicieron mover las maletas mil veces y no sabíamos cuánto tiempo íbamos a estar allí», decía María Dolores Novolópez. Sobre las 22 horas, un operario de Iberia les comunicó que el avión no iba a llegar y que después de darles de cenar un plato combinado en la cafetería del aeropuerto unos autobuses les llevarían a tres hoteles de la ciudad para pasar la noche, el NH Atlántico, el Tryp Coruña y el Meliá María Pita.

Fue el mismo empleado que les había explicado el motivo del retraso a quienes se lo preguntaron: una avería en el avión al despegar de Barcelona. Sin embargo, los afectados reconocieron que «la compañía operaria del viaje, Vueling, no ha dado la cara».

Ayer por la mañana amanecieron descansados y con más ilusión porque al fin llegarían a su destino, según les dijeron, a las 14.30 horas. Pero al subir las escaleras del autocar que les iba a llevar a Alvedro, se encontraron con que la odisea no había terminado. Iban a coger el vuelo a Santiago. «Vamos, que si no preguntamos aquí nadie nos dice nada. Parecemos burritos», expresó Liliam Vélez, que ya se había enjugado alguna lágrima. Había más pasajeros que no ocultaban su enfado, como Alfredo Iglesias: «Es una vergüenza que en el siglo XXI haya esta falta de información durante tantas horas».

Así que con el maletero y los asientos hasta arriba, rumbo a Lavacolla, donde embarcaron a las 17 horas, esta vez sí. Pero otra vez con retraso.

Con billete a Australia

No todos iban a la capital inglesa de vacaciones, como es el caso de los 42 miembros de la Unión Democrática de Pensionistas de A Coruña. Entre los más de cien protagonistas de este suceso, se encontraba un chico que tenía comprado un billete para Australia y para llegar debía coger el avión que salía de Londres a las 12 horas, el mismo momento en el que sus compañeros de viaje estaban esperando ayer a los autocares en la puerta de los hoteles. Según comentaron quienes pasaron el día anterior con él se fue a las seis de la mañana al Aeropuerto para buscar alguna solución, todo lo posible menos quedarse sin volar a las antípodas, donde le esperaba un campeonato internacional de surf.

Los dos menores del viaje tampoco iban de vacaciones. Ayer fue su primer día de colegio, pero se lo perdieron. «La verdad es que me da pena», confiesa Mara Ponte, de 15 años, que estaba junto a su hermano pequeño José y a Margarita Dans, la mujer que estableció un lazo maternal con ellos desde el día anterior y que a pesar de su indignación estaba muy contenta con la atención del hotel.

Más retrasos

Aunque el vuelo a Londres del lunes consiguió llegar a donde se dirigía, hubo otros aviones que imitaron su comportamiento de las horas precedentes. Ayer también hubo muchos retrasos en el aeropuerto coruñés, entre ellos a Valencia o a Madrid. Este último, que salió a las 13.30 horas con un retraso de casi dos, es el que necesitaba coger Ana Rodríguez para hacer escala a Brasil, adonde se iba con su marido. «Veo que no llegamos a enlazar con el que tenemos que coger en Madrid a las 18 horas. Perderíamos 2.000 euros», se desahogaba Ana poco antes de embarcar. Alfredo también estaba preocupado por el dinero que había perdido en ese día y medio, pero sobre todo por el tiempo que ya no podrá recuperar.