Cacerolada en la Sagrada Familia

R. Domínguez A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

Más de un centenar de personas recibieron al alcalde con una sonora pitada contra el aparcamiento. El regidor aguantó el tipo y justificó una obra «pedida por los vecinos»

25 jun 2010 . Actualizado a las 15:04 h.

«De todo, le han dicho de todo menos bonito», informaba una vecina a otra que no llegó a tiempo a la protesta. Así resumía lo que, minutos antes, convirtió a mediodía la colocación de la primera piedra del aparcamiento de la Sagrada Familia en una cacerolada que apenas dejaba oír el discurso del alcalde. Más de un centenar de vecinos, tras la valla que delimita la zona de obras, recibieron a Javier Losada con una sonora pitada y gritos de ¡¡fuera, fuera!! porque «é unha vergonza, vannos sacar a única zona verde que temos, a onde vimos os vellos, ven xente en silla de rodas, e non imos poder pasar», justificaba entre el griterío uno de los concentrados.

El propio alcalde aseguró por el contrario que «no se tocará ni un solo árbol» y que las obras afectarán únicamente a la parte asfaltada de la plaza, que será renovada una vez finalicen los trabajos recuperando la pista de chave. Así se lo trató de explicar, ya finalizado el acto, a los propios vecinos que minutos antes lo increpaban desde la barrera, ya metido entre un gentío visiblemente enojado y con el que Losada no perdió la sonrisa.

Antes y ante el micrófono, hasta en ocho ocasiones dijo el alcalde que «este aparcamiento lo hacemos porque lo pidieron los vecinos». Avalando su argumento, Noemí Ferreiro, presidenta de la asociación, repitió aplausos nerviosos a lo largo del discurso y, mano a mano con Losada, colocó la primera piedra.

La nutrida presencia de responsables políticos, entre ellos Mar Barcón y los concejales Lareo, Taboadela, Nieves Álvarez, Yoya Neira y López Rico, fue alentando aún más los ánimos de los inconformes, mientras algunos sugerían que detrás de la protesta se podía ver la mano de un partido político.

Sin que cesasen los calificativos, Losada continuó: «Como la cuestión es de información, traigo aquí todo lo que se ha hecho en este barrio porque lo que se ha hecho está por encima de los gritos», dijo antes de enumerar un listado de actuaciones. Entre ellas, la renovación de aceras en Río Mero, la pista de la Sagrada Familia, los patios cubiertos de los colegios Sagrada Familia y Rosalía de Castro, la renovación de la calle Tornos, el alumbrado, la pavimentación de una decena de calles o los 6,7 millones para rehabilitar 1.072 viviendas. «En total, más de 2.100 millones de las antiguas pesetas, tanto como costó el paseo marítimo del Orzán-Riazor», resumió Losada.