A todo San Antón le llega su cerdo

Toni Silva VILASANTAR/LA VOZ.

A CORUÑA

Setenta años después, Présaras recupera la tradición de sortear un gorrino, interrumpida por el temor colectivo al santo en 1940

09 jun 2010 . Actualizado a las 11:47 h.

Pinteño

pace tranquilamente en una finca de Présaras. El domingo 13 de junio, día de San Antonio, será sorteado en la fiesta del pueblo, que recupera así una tradición extinguida en la primera mitad del siglo pasado. Será pues un día histórico en el rincón más poblado de Vilasantar, una edición de reconciliación entre la población y San Antonio, cuyas relaciones se enfriaron poco después de la Guerra Civil.

Durante el conflicto fratricida entre franquistas y republicanos, las mujeres de Présaras acudían a rezar a la Virgen de la Milagrosa. Al final de la guerra comprobaron que ninguno de los hombres enviados al frente resultaron muertos, por lo que la devoción a la Virgen se incrementó y la población le quiso recompensar entregándole la mitad de la recaudación de la subasta por el cerdo ofrecido a San Antonio. «Pero ese año, poco antes de la fiesta, el cerdo se atragantó -recuerda Carmen Paz, integrante de la comisión de fiestas- y la gente se lo tomó con mucha superstición». El cerdo se encontraba en la casa del sacristán, antigua casa del Condado de Présaras, donde se crió otro santo, San Pedro de Mezonzo. Pero el inmueble también cayó en desuso por tratarse del lugar del último suspiro del gorrino.

Pero la nueva comisión ha omitido los temores colectivos y ha apostado por incorporar una tradición del pueblo con el sorteo del cerdo Pinteño , un bonito ejemplar llamado así por su piel salpicada de pintas. Todos los vecinos se encargan de mantenerlo con comida, e incluso algunos residentes de parroquias limítrofes donan unos euros para pienso. La finca de Pinteño recoge un curioso cartel donde se reclama ayuda para su alimentación. «Non podo andar polo pobo/ porque se acabaron os camiños/ Son o porco de San Antonio/ antes comía verzas e millo/ e agora o que me traiades os veciños», reza el panel, que ha sido plastificado para sobrevivir a la lluvia.

El domingo a las siete de la tarde se realizará el sorteo del cerdo. «Escogeremos una mano inocente para elegir el número ganador», apunta Carmen Paz, que anuncia que hasta la hora del sorteo se mantendrá la venta de rifas por dos euros. Todos confían en que Pinteño llegue sin incidentes al domingo. Significará que San Antón nunca estuvo molesto con este rincón de Vilasantar.