30 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Se tenía mucha fe en el informe del Centro Oceanográfico, al que se le entregó la cinta de la cámara de vídeo que apuntaba solo a la mitad de la piscina, justo en el lado opuesto en el que apareció el cuerpo de Diego. Se pensaba que las ondas podrían revelar el momento en el que cayó el niño y el tiempo transcurrido hasta que un monitor se lanzó a por él al agua. Pero desde el Oceanográfico se contestó que no disponen de medios técnicos suficientes para ello. La familia recuerda que en la grabación se aprecian ondas y que debió de ser ahí cuando cayó al agua.