La sirena de la piscina despertó quejas de los vecinos, cansados de que sonase de noche. Al parecer, salta porque pandillas de jóvenes se cuelan a hacer botellón y se han producido robos
18 mar 2010 . Actualizado a las 11:02 h.Paula vive en Félix Acevedo, frente al polideportivo de Elviña, y desde hace cuatro meses viene comprobando, no sin disgusto, que la alarma de la piscina suena con una regularidad sospechosa: «Es como una ambulancia, muy fuerte, y salta siempre de noche, y casi siempre en fin de semana». La primera vez fue en las fiestas de Navidad, tan señalada la fecha que no la olvida, y normalmente la oye hacia la medianoche, los sábados y los domingos más que cualquier otro día. «Si es a las once, no molesta tanto, pero es que a veces suena de madrugada, a las tres o a las cuatro, y me despierta a los niños». Tiene un bebé de nueve meses.
Además de la incomodidad para quienes a la mañana siguiente tienen que madrugar, a Paula le fue aumentando el malestar cuando no encontró explicación a tan molesta sintonía nocturna, que se fue repitiendo sin que ni siquiera en las instalaciones supiesen exactamente qué estaba sucediendo. «Desde casa veo la entrada de la piscina, y yo no veía que estuviese entrando nadie», explica.
El lunes, se puso en contacto con Radio Voz para saber si alguien más del vecindario sufría por la alarma. Manuel, que vive en la calle Juan Darriba, confirmó que Paula no oía fantasmas: «Tiene razón, por las noches, y sobre todo el fin de semana, oigo una sirena (...) y te aseguro que no padezco ningún problema auditivo ni psicótico».
Paula preguntó en las instalaciones antes, durante y después de la huelga, y «me atendieron muy amablemente; a la directora también la despiertan cada vez que suena», añade. Vieron incluso que un técnico revisaba la instalación y llegaron a prometérselas muy felices pensando que se trataba de un mal contacto. Entre las hipótesis que barajaban en la piscina estaba que la alarma exterior, que cubre hasta los campos, saltase al colarse algún animal.
Ayer, desde los campos de Elviña, aledaños a la piscina, daban una pista para resolver el misterio. Al parecer, no es exactamente un animal el que se cuela y activa tan sensible dispositivo de seguridad. A los campos, confirman, es relativamente sencillo entrar sin necesidad de utilizar la puerta, y desde ahí se puede acceder a una zona o corredor común que va a dar a la parte de las piscinas. «Entran con mucha frecuencia; aquí, por las mañanas, no es la primera vez que se encuentran los restos, las pruebas del botellón», cuenta un afectado que prefiere permanecer en el anonimato. Y va más allá: «No es la primera vez que roban en los almacenes, robaron durante la huelga -asegura- y lo peor es que algunos vecinos lo vieron, porque comentaron que menuda fiesta habían montado los chavales, pero no se les ocurrió llamar a la policía», lamenta.