02 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
El parador de Muxía se ha hecho desear. Fue en enero del 2003 cuando un Consejo de Ministros celebrado en A Coruña aprobaba la inversión que iba a contribuir a limpiar la afrenta del «Prestige». Desde entonces el hotel ha dado muchas vueltas de despacho en despacho, encallando constantemente en trabas burocráticas de las que no ha logrado salir hasta siete años después. Hoy los terrenos están a disposición del Estado y Alfonso Penela desarrollando finalmente el proyecto. Todos los trámites administrativos se han salvado ya y lo que quedará, planos en mano, es realizar la obra y abrir al fin el deseado hotel.