El Ayuntamiento proyecta la construcción de una plaza pública entre la casa del sacerdote y la iglesia

La Voz

A CORUÑA

Además del estado ruinoso de su hogar, don José García vive prácticamente encerrado en el exterior de su casa. A pocos metros de su puerta se alzan varias vallas y una parcela que parece una trinchera. Un cartel anuncia la construcción de una plaza pública con presupuesto de 175.000 euros. Pero el sacerdote no se inmuta por el encierro en la finca parroquial y el barro de la entrada. Él mismo desconoce incluso el objetivo de la obra. Vuelve a sus libros y a su vigilia: «Desde hace cinco años siempre me despierto a la una y media de la madrugada y me pongo a leer».