Los vecinos de la ruina caída reciben la orden de «desalojo inmediato»

BETANZOS

Los vecinos de la última ruina caída en Betanzos tendrán que abandonar sus casas en las próximas horas. Lo que habían conocido de forma oficiosa el pasado martes, ayer les llegó confirmado a través de una comunicación de la alcaldía. «Desalojo a las personas que viven en los inmuebles aludidos, así como a tomar las medidas oportunas para que ninguna persona acceda a los mismos», señalaba la carta recibida por Elena Castro, residente en la rúa da Pastelería y afectada por el derrumbe. Finalmente, el Ayuntamiento se ha puesto en contacto con cinco propietarios de la manzana afectada por la casa caída el 22 de enero en la esquina de las calles Sombreireiros y Cerca, si bien solo dos viviendas están habitadas.

En la carta, firmada por el secretario del Ayuntamiento, este justifica la medida «teniendo en cuenta que por la propiedad del inmueble caído (inmobiliaria Líder) no han sido adoptadas las medidas de seguridad acordadas». El técnico señala que «dado que los edificios colindantes se pueden ver afectados gravemente, se acuerda el desalojo inmediato».

Pero Elena Castro aseguró ayer que ella y su familia pasarían la noche de ayer en casa. Para hoy tenían prevista una segunda visita al Concello para hablar con la alcaldesa. «Vamos sin audiencia, a ver qué excusas nos pone esta vez», señala Elena, que ayer a las nueve acudió al Concello para hablar con María Faraldo, pero de forma infructuosa. En principio, hoy regresará acompañada por el cabeza de familia de la otra vivienda con orden de desalojo y otra vecina de la calle de la Cerca. «Queremos una solución, no nos podemos ir así como así, la culpa no es nuestra, la culpable -la propietaria de la ruina- está de vacaciones», reitera Elena.

Por su parte, el Ayuntamiento de Betanzos pretende iniciar hoy las obras de apuntalamiento de las casas de forma subsidiaria. Para ello se ha hecho con los servicios de una empresa después de que la contratada por la propietaria de la inmobiliaria Líder «no se ajustase a los requerimientos realizados por el Concello en relación a las obras de demolición de elementos reclamados desde el propio consistorio tras el derrumbe».

«Años de pasividad»

El gobierno local recalcó que «esta política no debe entenderse como una amenaza a los propietarios sino como un deber legal». El concejal de Urbanismo, José Luis Santos Cobelo, confía en que «la situación en que se encuentra el casco histórico sirva para concienciar a los propietarios de la necesidad de actuar». «Este deterioro no es fruto de dos años y medio sino de muchos años de pasividad», concluye el concejal.