El segundo tramo de la tercera ronda termina en una rotonda sin construir

A CORUÑA

La historia vuelve a repetirse. El segundo tramo de la tercera ronda podría abrirse a la circulación antes del verano, ya que las obras estarán finalizadas a finales del mes de febrero. Sin embargo, tal y como ocurrió con el primer tramo urbano (entre la glorieta del pavo real y Penamoa), no estará operativo, ya que desemboca en terrenos sin urbanizar.

Responsables de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras indicaron ayer que los primeros tramos urbanos podrán ponerse en servicio «antes del verano», pero esta previsión será difícil de cumplir dado que el segundo tramo (entre Penamoa y la antigua carretera de Arteixo) termina en una rotonda que aún no está hecha. De hecho, la rotonda se incluye en el proyecto del tercer tramo de la nueva circunvalación, cuya ejecución acumula cierto retraso debido a la puesta a disposición de algunos terrenos.

Dado que la segunda fase de la tercera ronda muere en la carretera de Monticaño y por ahora no tiene conexión con el resto de viales en la zona, sería poco efectivo abrirla al tráfico, ya que los vehículos podrían circular por ella, pero tendrían que volver por donde entraron.

Acelerar plazos

Una de las soluciones que se plantean para poder abrir cuanto antes los dos primeros tramos de la nueva circunvalación es agilizar lo máximo posible la ejecución del tercer tramo, comenzando, precisamente, por la rotonda prevista a la altura de la refinería. De esta forma, se podría realizar una recepción parcial de los trabajos para que la rotonda entre en funcionamiento antes que el resto del tercer tramo, y darle salida a los vehículos que entren en la circunvalación por la confluencia de las calles Manuel Murguía y ronda de Outeiro.

La UTE (unión temporal de empresas) formada por Arias Hermanos y Aldesa es la encargada de ejecutar el tramo entre San Pedro de Visma y la antigua carretera de Arteixo, de 1,2 kilómetros de longitud, con un presupuesto de 4,2 millones de euros. Aunque la adjudicación de los trabajos se realizó en noviembre del 2007, las máquinas no empezaron a trabajar hasta finales del 2008. Este retraso se debió fundamentalmente a que el Ayuntamiento tuvo que desalojar a los vecinos del poblado chabolista de Penamoa, afectado por el trazado de la tercera ronda, así como derribar las chabolas y desarrollar un proceso de integración social de las familias del asentamiento.

A un mes escaso de finalizar los trabajos, los operarios de Arias Hermanos y Aldesa únicamente tienen que ultimar detalles y terminar de instalar la señalización horizontal y vertical en la nueva carretera. Además, están solucionando una modificación que la UTE tuvo que introducir a última hora debido al cambio de tuberías y otras canalizaciones de Emalcsa en la zona.