La concejala de Urbanismo anunció que la expropiación de la última parcela del tercer tramo concluirá en enero
15 dic 2009 . Actualizado a las 13:00 h.La Xunta convocó ayer por primera vez en tres años una reunión de la comisión de seguimiento de las obras de la tercera ronda para abordar con el Ayuntamiento de A Coruña «a problemática xurdida en relación coa disposición dos terreos e as demolicións pendentes». De esta forma la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras pretende zanjar la polémica entre la Administración autonómica y la local de las últimas semanas en las que ambas se acusaban de ser las responsables de los retrasos en la construcción de la nueva circulación coruñesa. Desde la Xunta recordaron que, tal y como establece el convenio firmado entre las dos administraciones para la construcción del segundo tramo de la vía, el Ayuntamiento debe entregar los terrenos «libres de carga e gravames, incluíndo os servizos afectados». Añadieron que el conselleiro de Infraestructuras ya había informado de esta situación al alcalde coruñés, Javier Losada, a través de una carta remitida el pasado 26 de noviembre, con la que se adjuntaba un informe técnico del director del proyecto. La concejala de Urbanismo, la socialista Obdulia Taboadela, aseguró ayer que prácticamente todos los terrenos del tercer tramo de la ronda ya están puestos a disposición de la Xunta y que solo falta una parcela de suelo rústico en la zona próxima al solar de Ikea para completar el proceso. Según dijo, el expediente de expropiación de ese solar estará finalizado este mismo mes y, a principios de enero, se habrá realizado el pago para iniciar su ocupación. Demoliciones Además, desde la Xunta insistieron ayer en que a día de hoy, entre otras cuestiones, «quedan pendentes unha serie de demolicións, como é o derribo de dúas vivendas afectadas, xa que se atopan dentro da zona de execución da glorieta do enlace coa AC-552, e unha edificación de 600 metros cuadrados». Obdulia Taboadela volvió a negar ayer que esta sea una tarea del Ayuntamiento: «En ningún caso nosotros tenemos que hacernos cargo de la demolición de las construcciones existentes. Nosotros somos la administración expropiante y la Xunta es la que se encarga de las obras. Así es como ya se hizo en los otros tramos», aseguró. Desde la Xunta indicaron que se está analizando el coste que supondrán estas demoliciones, ya que no estaban contempladas en el proyecto constructivo, «polo que na comisión de seguimento que terá lugar a comenzos da vindeira semana tamén se abordará este tema», explicaron ayer responsables de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras.