Lugo y Compostela tienen proyectos parecidos en los que hay una larga lista de espera
SANTIAGO CIUDAD
El método es otro, pero la idea es parecida a la que pretenden llevar a cabo los arquitectos en A Coruña. Lugo y Santiago de Compostela tienen ya una serie de fincas que ofrecen a los particulares para que estos cultiven productos. En ambos casos la idea es totalmente gratuita porque los terrenos son públicos. En el primer caso son municipales. En el segundo, pertenecen a la Diputación provincial.
La ciudad de las murallas fue la primera en poner en marcha el proyecto hace ya varios años. La Federación de Asociaciones Vecinales es la encargada de gestionar las parcelas que pertenecen al ente provincial. El único problema es que la idea ha tenido tanto éxito en la ciudad que hay una larga cola para poder entrar en el grupo de agricultores por afición que ha florecido en la urbe.
Algo semejante fue lo que puso en marcha en Compostela el Ayuntamiento. Lo hizo en el mes de junio del año pasado, tras varios años manejando la idea para ponerlo en marcha.
Primero habilitó cerca de una treintena de huertas enfocadas a la producción ecológica en la urbe. La mayor parte de los que lograron obtener terreno eran jubilados. Junto con la finca en cuestión, el Concello también ofrece la semilla y lo preciso para poder realizar la labor. Incluso un aparato para el abono que luego tienen que echar.
La cosecha está enfocada hacia el propio consumo, algo que alivia también el montante de la cesta de la compra.