La recepción oficial a congresistas tiene como efecto «que vuelven a una ciudad que los trata bien»
A CORUÑA
La recepción oficial de algún miembro de la corporación municipal a los asistentes a los principales congresos que se celebran en la ciudad es uno de los actos protocolarios más habituales y desde el Ayuntamiento destacan que este esfuerzo, también económico para las arcas municipales, «compensa porque los congresistas se van agradecidos, llevándose algún obsequio, y vuelven a una ciudad que les trata bien, donde la gente es amable y las instituciones los atienden». Esto repercute luego en la ciudad «porque los congresistas siempre dejan dinero».
Demanda para Navidad
Pero la recepción que tiene mayor atractivo, «incluso para autoridades que piden la fecha para adecuarla a su agenda», indican desde el Ayuntamiento coruñés, es la de Navidad. «Es un encuentro muy agradable, donde la gente viene ya con la intención de felicitarse las fiestas, de saludarse; es una jornada preciosa que gusta mucho», detallan.
Tras dudar de si en otros Ayuntamientos es habitual este tipo de recepción, apuntan el mantenimiento de otras tradiciones, a veces por acostumbrados a ellas menos valoradas, como es la inauguración del Belén, también en la temporada navideña, o la celebración de la Función del Voto en honor a la patrona de la ciudad.
Otro aspecto que destacan es la colaboración con otras instituciones, sobre todo públicas pero también privadas, con la cesión de «sillería, alfombras o reposteros para sus actos».