El público se dejó cautivar por el reclamo que suponía el contar en el mismo edificio con dos salones llenos de lujos, el nupcial y el de los anticuarios, y hubo mucha afluencia en Palexco, tanta que sobre las cuatro y media de la tarde el párking estaba complejo. Ambas citas se clausuraron ayer.
Las limusinas y los automóviles de época, colocados en el exterior del edificio, suponían un reclamo y hubo muchos que aprovecharon para hacerse fotos con ellos. Desde la organización de ExpoBE&C, salón que se repetirá los días 14 y 15 en Santiago, se destaca que durante la celebración se pudo constatar que se produce un incremento de los enlaces civiles entre los contrayentes.
Más allá de los desfiles, que supusieron una pasarela de moda sobre tendencias, llamaba la atención la cuidada presentación de todas las empresas que participaron en los eventos. Hubo música en vivo, reproducciones de las mesas de los restaurantes especializados en convites nupciales, maniquíes con moda para novios, gran despliegue de originales tartas nupciales e incluso de los detalles que se pueden regalar en este tipo de celebraciones. También una gran presencia de los trabajos de los profesionales del mundo de la fotografía y el vídeo, así como de los que ofrecen el servicio de discoteca para entretener a los invitados.
La Sala Municipal de Exposiciones, donde se celebró el 18.º Salón del Anticuario Ciudad de A Coruña recibió muchas visitas bajo el reclamo de poder admirar piezas únicas, ya que se podían encontrar objetos del siglo XVIII, en los puestos de los once expositores participantes en esta cita. Más allá del mobiliario, que suelen ser piezas obligadas en este tipo de ferias, destacaba la gran cantidad de obras pictóricas que se podían contemplar, con firmas como las de Luis Seoane y de Leiro, entre otros artistas.
También fueron muy admirados los objetos relacionados con el mundo del mar que se pudieron ver en un stand o los elementos religiosos que se podían admirar, desde incensarios de plata hasta tallas, en otro.
Piezas de joyería y de cerámica también tuvieron cabida en este salón, con el que la Asociación Gallega de Anticuarios, que preside Elvira Mas, volvió a recuperar la ciudad para celebrar esta cita, que no se había repetido en A Coruña desde el año 2006.