«La facultad ya la tenemos, solo nos falta el título de Medicina»

A CORUÑA

El decano del centro de donde han salido los primeros graduados de España reclama sentido común y asegura que la titulación compartida podría impartirse ya

02 nov 2009 . Actualizado a las 12:34 h.

Sergio Santos del Riego (Ponferrada, 1962) es especialista en Medicina Física y Rehabilitadora. Hizo la carrera en Salamanca y el doctorado en Madrid, donde compatibilizó la docencia con la asistencia en el Hospital La Paz. Hace una década que forma parte de la Universidade da Coruña, y seis meses que ocupa el decanato de la Facultade de Ciencias da Saúde.

-Llegó para el nacimiento de la facultad, ¿cómo es hoy?

-Es una pequeña joya. Hay mucha gente joven con ganas, emoción e impulso, con interés en cooperar y trabajar de manera conjunta, que estos años ha construido una facultad, una de las primeras adaptadas a Bolonia, con varias titulaciones, entre ellas las de grado de Terapia Ocupacional, dos másteres oficiales, uno de ellos con Santiago, doctorados, el sistema de garantía de calidad aprobado? No solo estamos adaptados a Europa, sino que los primeros graduados de España han salido de esta facultad. Es un buen punto de partida para enfrentar no nuevos retos, sino otros que vienen de atrás.

-¿Como Medicina?

-En la facultad de Ciencias da Saúde está el departamento de Medicina, con un perfil potente de profesores que dinamizan la investigación y la docencia, vitales para el desarrollo de la universidad y el entorno. No estamos aquí para guerrear, estamos para sumar, para ofrecer los recursos humanos, administrativos, las infraestructuras que ya existen. Aquí hay, además, una historia previa: el Instituto de Ciencias da Saúde desde el 94, el propio departamento, la facultad y también en el 2001, el concierto, que dejó claro que el Chuac es el hospital de la Universidad coruñesa. Ofrecemos todo lo que hay para potenciar, sin quitar nada a nadie. Conocemos bien cómo se verifican los títulos y también cómo se hacen. Ofrecemos innovación y dinamismo, pero sin ánimo de decir que somos mejores que nadie. Faltaría más. Respetamos y reconocemos el tremendo prestigio de la Facultade de Medicina de Santiago. Pero creo que podemos sumar potencialidades.

-El tema parece estancado.

-Cada responsable defiende sus intereses, a veces con perspectiva local. Y parece razonable que, independientemente de las vías que uno tenga que tomar, se trabaje el diálogo y la comunicación. Estoy contento porque rectores y conselleiros se hayan sentado a hablar y creo que el Rectorado está en su derecho de plantear los recursos que considere cuando se duda del respeto a los conciertos del 2001 y el 2008. Las vías deben ser varias y lo que se haga en los despachos puede ser significativo.

-¿Cualquier salida pasa por que esas 20 plazas convocadas por Santiago en el hospital coruñés sean de la UDC?

-Sería ineludible e imprescindible. El diálogo debe existir siempre, pero sería imprescindible para hablar el mismo idioma, el más adecuado.

-Apueste: ¿qué sucederá?

-No lo sé. Está en manos de las autoridades. Sé que el Rectorado está en condiciones de dialogar o abrir otras vías para que se respete la legalidad vigente.

-En el mejor de los escenarios, sucede, se resuelve, ¿el siguiente paso sería?

-Están claros, hay mucha documentación y hay una cosa cierta: el curso que viene no se pueden ofrecer plazas de licenciados. Si se quieren hacer las cosas bien deben hacerse en el 2010, que empieza el 1 de enero, no el 15 de septiembre. Si se permite que la memoria del grado de Medicina para la USC sea aprobada tal y como se ha planteado, podría correrse el riesgo de que después hablasen de hechos consumados. Esa memoria puede incluir ya la perspectiva interuniversitaria. Ya tenemos títulos compartidos ahora y Bolonia oferta posibilidades muy buenas, sin restar.

-¿Desde ahora mismo?

-Ahora mismo hay una titulación en Santiago con alumnos que ya vienen aquí. Su formación debe respetarse. Tengo claro que en la potenciación de los estudios, siempre pueden contar con nosotros. Esas veinte plazas nos permitirían sumar más recursos en un proceso de transición, que podría ser de forma práctica en un primer momento e incluir la teórica después. El proceso de implantación del grado, por el que vendrían aquí alumnos de cuarto, sería en el curso del 2012-2013. Con el título compartido ni el prestigio ni el potencial de la USC va a ser menoscabado ni lo más mínimo. Pero cualquier iniciativa que deje al margen al departamento de Medicina, a la facultad y a la UDC sí menoscabaría nuestra actividad docente, los másteres, el Inibic... No hablamos de la actividad individual, sino del impacto en la proyección social del área y en una oportunidad estratégica para toda Galicia. No es malo defender intereses de cada universidad, pero en cualquier caso pienso que este es el momento de no dejar a nadie fuera. Esto es un tema sencillo y la solución es sencilla.

-¿Hay otras fórmulas?

-Otras comunidades crean nuevas titulaciones, Castilla-La Mancha, Navarra? incluso con muchos menos habitantes. Hay un estudio reciente del Ministerio de Sanidad que dice que hoy hacen falta 3.200 médicos y en el 2025 se necesitarán 25.000 más. Aquí ya tenemos la facultad, solo nos falta el título. Y puede ser compartido o íntegro.

-¿Cuánto tardaría en ponerse en marcha?

-¿El título compartido? Máximo dos meses.