«Tengo el corazón partido», dice Javier de Toro, profesor de Ciencias da Saúde y responsable de la Comisión de Docencia del Chuac. Por estar «en un lado y en otro», como él mismo se sitúa, se muestra crítico con la escasa consideración dada a los hospitales, cuando sobre ellos ya descansa desde hace décadas toda la formación posgraduada, el MIR, y la perpetuación del déficit práctico que se arrastra desde hace años sin poner solución en la titulación. «No 2007 había en España 27 universidades con Medicina, hoxe hai 34 e tres máis pendentes de confirmación; en dous anos, dez máis, que son as dez más rápidas, con maior ilusión e mellor adaptadas... xa nos levan ventaxa», apuntó. Es por eso que De Toro insiste en no perder más tiempo para captar al alumnado, ya que «os que poidan elexir, elexirán». Para situarse en posición ventajosa en el marco europeo, el responsable de docencia no lo duda: las universidades gallegas tienen que cooperar en la enseñanza de Medicina y hacerlo respetando la riqueza aparejada a las singularidades de cada uno de los campus. «La libre competencia», resume.
En la búsqueda de esa excelencia académica, reclama también corregir otro de los errores que, a su juicio, se ha cometido y comete: «Hai grandes profesionais médicos, xente moi preparada e capaz, ponentes en congresos internacionais de prestixio recoñecido e aos que non se lles deu a oportunidade de incorporarse ao itinerario docente», lamenta. Suma esta falta de respuesta a «ambicións lexítimas» a la dudosa legalidad de la convocatoria de la USC que, además, «distorsiona e dificulta a xestión hospitalaria».