El Rectorado recurrirá a la vía judicial «se non nos deixan outro remedio»

La Voz

SANTIAGO CIUDAD

Armesto rechazó las críticas por la falta de firmeza achacada al Rectorado coruñés con respecto a Medicina. «Depende do que se entenda por contundencia, pero si actuamos dende a responsabilidade de cumprir os acordos que asinamos con todas as partes», dijo en alusión al principal motivo de la cumbre de rectores y conselleiros del 19 de octubre. Recordó que la Universidade de Santiago, «de acordo co Sergas», realizó una convocatoria de plazas en el complejo hospitalario coruñés que «incumpre» el protocolo de mayo del 2008 sobre docencia clínica.

Aunque el próximo día 19 «tanto a Consellería de Sanidade como a USC terán ocasión de explicarnos os motivos irrenunciables que lles levaron a tomar esa decisión», el vicerrector de Profesorado no dio por válido que la premura de tiempo hubiese impedido realizar la comisión necesaria para que las plazas saliesen de acuerdo con el concierto del 2008 y fuesen convocadas por la UDC. La respuesta del Rectorado coruñés fue, ya en julio, denunciar el incumplimiento y, al no recibir respuesta, presentar un recurso de reposición.

Confesó también Xosé Luís Armesto que en el ánimo de la institución coruñesa está la voluntad de llegar a acuerdos negociados, de forma que «non se trata de abrir una vía xurídica». No obstante, la UDC recurrirá a esta alternativa «se non nos deixan outro remedio -declaró-, porque nós temos unhas obrigas, a responsabilidade de defender os intereses da institución; e, ademais, nos estamos xogando o futuro».

También Javier de Toro lamentó la «distorsión» que genera en la gestión hospitalaria la dualidad en la dependencia de los docentes y, la marginación de profesionales que se arriesga a producir. Hizo hincapié en la importancia de «non perder de vista que falamos do principio de legalidade», dijo sobre la irregularidad en la convocatoria. El incumplimiento de los pactos previos también fue uno de los argumentos de Ángeles Castro para rechazar la fórmula de Santiago, si bien, con ánimo resolutivo, planteó la posibilidad del convenio de sustitución como una solución e insistió en la importancia de restaurar la autonomía universitaria.