Ante la proliferación de hurtos y robos por parte de personas jóvenes e incluso menores de edad, la Jefatura Superior de Policía ha emitido una serie de consejos para evitar ser víctimas fáciles de los delincuentes. Las autoridades recomiendan tener precaución en tres lugares especialmente conflictivos a la hora de acometerse sustracciones: la calle, los establecimientos de hostelería y los cajeros automáticos.
En la calle bastaría con tener en cuenta una serie de precauciones lógicas y sencillas, pero que no siempre se ponen en práctica, como evitar que las carteras sobresalgan de bultos y bolsillos (especialmente de los traseros), o pasear con los bolsos bien cerrados a través de cremalleras o hebillas, procurando siempre llevarlos del lado protegido por acompañantes o por las paredes de los edificios para evitar tirones. El uso del teléfono móvil por las aceras puede resultar peligroso, ya que también puede ser objeto de tirones. Si la llamada es totalmente imprescindible, lo más recomendable es detenerse y hablar apoyado de espaldas a una pared o desde un lugar protegido. Los establecimientos hosteleros son el otro gran lugar donde los ladrones juegan al despiste e intentan hacerse con lo ajeno. Una de las principales recomendaciones para evitarlo es el no depositar efectos personales encima de las mesas o sillas que no estén ocupadas, y mantener a su vez una especial precaución a la hora de no dejar colgados los bolsos en los respaldos de las sillas. Por otro lado, las autoridades alertan de que dejar el importe de las consumiciones en la mesa es una mala costumbre a corregir, ya que el delincuente puede adelantarse al camarero, y producirse después malentendidos.
La mejor opción será entregar el dinero directamente al empleado, o en su defecto, pagarlo en la caja. Además, aunque cada vez es más frecuente ver a pedigüeños entrar en bares y restaurantes, contando sus historias a través de papeles, es aconsejable desconfiar, ya que muchos utilizan estas estratagemas para distraer la atención de los presentes.
Por último, los cajeros automáticos también son el gran objetivo del ladrón. Por ello, si hay elección, siempre se deberá escoger uno interior, que se pueda cerrar el habitáculo por dentro. En estos cajeros interiores también cobra especial importancia la comprobación, a través de los cristales o desde la puerta, de que efectivamente no se encuentra nadie escondido en alguna de las esquinas interiores del habitáculo.
En el caso de que solo exista una exterior, habrá que desconfiar de cualquier señal que indique que el cajero pudiera haber sido manipulado. Además, será necesario extremar las precauciones ante la proximidad de extraños, y evitar que alguien pueda verle teclear la contraseña. El momento de recoger el dinero y recuperar la tarjeta también es clave, utilizando la máxima atención de una manera rápida.
Importante denunciar
Además de las recomendaciones, laPolicía Nacional insiste en la necesidad de denunciar todos los hechos delictivos de los que sea víctima o testigos, incluso en grado de tentativa.
Los agentes recueran que las denuncias son importantes para las labores de investigaciones de los cuerpos policiales, pudiendo evitar que determinadas situaciones se sigan produciendo de una manera impune.