Fallece a los 106 en su casa de Carral la mujer de más edad de A Coruña

Juan Torreiro

A CORUÑA

Una vida de 106 años es una vida larga y fértil en vivencias. Hay quien cree que demasiado larga, pero en el caso de Josefa Torres Ferreiro, la mujer que falleció ayer en Carral, y que era la más longeva de los empadronados en el municipio de A Coruña, supuso vivir intensamente los convulsos acontecimientos de todo el siglo XX y poder encarar el inicio de esta nueva era disfrutando con todos sus sentidos del cariño de los suyos.

Josefa Torres nació en Carral el 29 de noviembre de 1902, en el seno de una familia de panaderos. Años más tarde se trasladó a A Coruña donde vivió hasta que hace unos años regresó de nuevo a su pueblo natal, donde vivía con los cuidados de su hija Gloria, que a punto está de cumplir los 71 años.

«Mi madre se fue con una extraordinaria lucidez», explicaba con orgullo ayer su hijo menor, Carlos Beade, de 64 años, una persona conocida en el municipio ya que llegó a ser el presidente del equipo de fútbol de Carral en los años ochenta. «Mi madre tuvo un pequeño problema el pasado fin de semana, una infección de orina, que finalmente se le complicó y murió en la cama, durmiendo», recuerda su hijo Carlos, quien cree que «es mejor que se haya ido así, que no encamada en un hospital llena de tubos».

Josefa Torres era viuda de Ventura Beade, «que fue chófer de un coronel durante la Guerra», recuerda Carlos, y tuvo cinco hijos, dos de ellos no la sobrevivieron. A pesar de dedicarse a las labores del hogar, durante una etapa de su larga vida regentó el bar Xa Chegou, en la calle Mantelería, «pero yo no me acuerdo del local», afirma el hijo menor. «Con ochenta y pico años subió por primera vez a un avión para ir a Venezuela a ver a uno de sus hijos», comenta Carlos, quien recuerda que «era una extraordinaria fisonomista. No era raro que en alguno de sus paseos por Carral, con ayuda de un bastón porque había roto las dos caderas, identificara a alguno de sus vecinos más jóvenes por el parecido con sus familiares». A sus 106 años, Josefa Torres todavía no había perdido la coquetería, ya que no hace mucho tiempo, tal y como comenta su hijo menor, «decidió operarse de un granito que le había salido en la cara porque no le gustaba vérselo».

A pesar de su edad, Josefa Torres tenía miedo a morir, «sobre todo por las noches», afirma Carlos, pero cuando moría algún vecino de avanzada edad aseguraba: «Vaise na súa hora». Y Josefa Torres Ferreiro, de 106 años de edad, se fue siendo la mujer más longeva de A Coruña.

Sepelio

El cuerpo de Josefa Torres Ferreiro será trasladado a las doce menos cuarto de la mañana en el cementerio parroquial de San Estevo de Paleo, en el municipio de Carral, donde recibirá sepultura en el panteón familiar, tras la celebración de un funeral de cuerpo presente al que asistirán miembros de su numerosa familia y amigos.