«Sin comerlo ni beberlo se me quitaron las ganas de seguir disfrutando de mis vacaciones». Así explica Ana Monje la impotencia que sintió el pasado 8 de agosto cuando se encontraba de vacaciones en Valencia y se dio cuenta, al sacar dinero de un cajero, de que había desaparecido de su cuenta de banca electrónica un total de 4.500 euros.
Ante la seguridad de que tal cantidad no había sido utilizada por ella para realizar compras, revisó a fondo los último movimientos de la cuenta desde un ordenador del hotel y comprobó que, con fecha del día 3, se habían registrado en su saldo dos transferencias a dos personas que ella no conocía.
Posible error
Creyó que se trataba de un error administrativo y esperó al lunes para acudir a una oficina del banco, donde asegura que le dijeron que se trataba de un fraude que con toda seguridad había sido realizado por una banda del Este de Europa que está tomando fuerza en Galicia. Se dirigió entonces el pasado 10 de agosto a poner una denuncia a la Policía Nacional.
Ana Monje no comprende por qué algo así le pasó a ella y reclama a su entidad bancaria que le devuelvan la totalidad del dinero desaparecido, ya que por el momento solo ha recibido la cantidad que perdió en la primera transferencia, 1.500 euros.
Banesto asegura que están trabajando para que su clienta recupere el importe íntegro en el plazo de dos días. La afectada, por su parte, afirma que se hizo una cuenta bancaria electrónica por las ventajas que se le ofrecían en cuanto al pago de una hipoteca, pero que «ya es mala suerte que en A Coruña mi caso sea el único. Todo esto es realmente extraño», señala.