«Picotean los cristales, se pelean, despiertan a los perros y me despiertan a mí de madrugada»
A CORUÑA
Laura es una vecina de la calle de San Andrés que afirma estar «harta» de las molestias que le causan las gaviotas. Dice que en su habitación, que da a la calle de los Picos, se está volviendo imposible el descanso por los ruidos que hay cuando las aves se pelean, ya que sus chillidos inquietan a los perros de los pisos cercanos «y se arma el circo de todos los días», afirma. «He vivido al lado de la costa toda la vida y nunca vi tal cantidad de pajarracos. Tiene que poder regularse esto de algún modo», dice.
La situación ha comenzado a calificarse de plaga y de grave problema sanitario en las zonas donde las gaviotas han tomado los tejado. «Todas las farolas están sucias, las calles, y los coches. Debería llevarse un control sobre la población de estos animales porque además de molestar con ruidos empiezan a destrozar el mobiliario público. Además, llega el verano y en los días soleados se hace imposible disfrutar de las terrazas, afirma Roberto, un vecinos de la zona de Cuatro Caminos.