Los concejales del BNG no acudieron al acto por problemas de agenda, pero sí estuvieron dos del PP
A CORUÑA
Muy pocos vecinos acudieron a la inauguración de las calles de la urbanización de Vioño. En parte porque los edificios todavía están sin habitar y, la mayoría, sin terminar de construir. Tampoco acudieron a la inauguración de las nuevas calles los concejales del BNG, el grupo socio del PSOE en el gobierno local. Responsables del partido nacionalista indicaron que no hay problemas de entendimiento respecto al callejero, sino que el motivo fueron los problemas para hacer coincidir las agendas de los ediles del BNG, muchos de los cuales tenían «reunións e outros compromisos» a esa misma hora.
Los que sí acudieron fueron tres concejales del PP cuya presencia originó al inicio de la inauguración una de las anécdotas de la jornada. La concejala Isabel García Vila intentó ponerse al lado del alcalde, que iba a iniciar su discurso, cuando Javier Losada le pidió que no se pusiese a su izquierda: «El flanco izquierdo lo domino perfectamente», justificó el alcalde.
Por otro lado, la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica criticó la actuación del gobierno municipal al «roubar» al barrio de Monte Alto la calle Libertad para trasladarla a Vioño y mantener el nombre de la calle Disciplina, «un nome aprobado no primeiro pleno da corporación franquista coa connotación que ten de represión e de meter en cintura á xente». Manuel Monge, portavoz de la comisión, también criticó que los cambios en el callejero se hayan hecho de forma «clandestina» para no tener que cumplir la ley de la memoria histórica: «Fíxose sen informar de onde e cando se ían poñer os nomes», dijo.