Cientos de personas visitaron en la primera jornada el ?Salón Eros Galicia, que concluirá mañana por la noche
Un piropo municipal a Cicciolina sirvió para inaugurar el Salón Erótico de Galicia en ExpoCoruña. «Todo lo que viene de Roma lo admiramos y por tanto admiramos a Cicciolina», espetó el concejal González Garcés, quien minutos antes había mantenido una conversación con la diva, de 57 años:
-Y Siena, ¡qué ciudad tan preciosa es Siena!
-Deberías venir más veces a Italia.
Pero el usuario del Salón Erótico no quiere escuchar, sino ver. Mientras el concejal cortaba la cinta del recinto, varios hombres ya se agolpaban ante un pequeño escenario donde una striper se desnudaba de forma acrobática apoyada en una barra vertical. La mayoría de los varones apostaron por prolongar aquel momento para siempre almacenándolo en sus respectivas cámaras digitales. Algunos parecían no tener zoom en sus máquinas tal era la cercanía con que se situaban de la mujer .
En el lado contrario, un hombre desnudo, salido del público, era azotado por una madame que lo iba vistiendo con ropa interior femenina. Ante el escenario, nadie. Al contrario, unos metros más al norte, era una joven la que se desnudaba sobre otro espontáneo a un ritmo más divertido. Más medias sonrisas. Más cámaras digitales. Más zooms estropeados.
Artilugios
Muy cerca de ese ejercicio sexual Juan se encontraba solo. Es el distribuidor exclusivo de un producto para alargar el pene y, a las seis de la tarde, ningún hombre se acercaba a su estand. «Pero vendrán, siempre ocurre, cuando el salón erótico se calienta, a veces hasta tengo que pedir refuerzos para atender a tanta gente», señala este empresario afincado en Madrid. «Ocho de cada diez hombres han pensado alguna vez en comprarlo», añade. No lo dice él, sino un estudio de realizado con una muestra de 3.800 consultas. «El tema preocupa más de lo que parece».
Al Salón Erótico de Galicia le faltan carritos de supermercado, tal es la cantidad de productos que se ofertan. En El Baúl de los Recuerdos las películas pornográficas descatalogadas se consiguen a cinco euros. Algunas tiendas son de A Coruña, como Desexos y Dos Rombos. En la primera aseguran que «pese a la crisis, el 2008 ha sido fantástico, se ve que el sexo es una industria que no acusa el bajón económico». Más para comprar: disfraces de enfermera o policía nada recomendables en carnaval; miembros de látex de todos los tamaños, sí, todos los tamaños. Eros Galicia también ofrece un Caipiródromo, donde se define la caipirinha como «a viagra brasileira».
Quien no necesita brebajes para rendir es David Galant, un actor porno coruñés que ayer firmaba fotos en un estand personalizado y promocionaba películas rodadas por Erika Lust, «solo para mujeres». A diferencia de otros festivales, David, natural del barrio de los Castros, no actuará en ExpoCoruña. «Vendrán muchos amigos y también mi familia, que nunca me ha visto actuar. Además, aquí estoy sometido a mucha presión y esto no es tan fácil como parece, no es que te pongan a una tía buena y venga...», dice el actor.
Abandonamos el salón. El hombre del sado-maso sigue recibiendo azotes. «Este es tu público», le dice la madame. Y ante el escenario, más flashes.
En breve los contactos recibirán en su correo electrónico un enlace a la noticia
Gracias por usar nuestros servicios
Revise sus datos y vuelva a intentarlo
Si se vuelve a producir un error, es posible que el servicio está momentáneamente no disponible. Inténtelo más tarde.
Disculpe las molestias. Gracias por usar nuestros servicios