Del centro social de la Sagrada Familia a Cenjumal, «donde moceaban y hablábamos de ética y sexo»

La Voz

A CORUÑA

José Salgado fue durante doce años presidente del centro social de la Sagrada Familia, donde «había un scalextric enorme y jugábamos al baloncesto, balonmano o fútbol; había una presión grande de la droga y había que sacar a la gente de la calle».

Confiesa que le mueve la cuestión social, como el párking que promovió «y ahora no sé como sacármelo de encima porque además estoy dejando aquí mi patrimonio». Otra iniciativa le llevó a otro bajo donde estaba Cenjumal, Centro Juvenil de los Mallos, pensado para jóvenes y «donde moceaban un poco y hablábamos de ética y de sexo; no había otro sitio para hacerlo».