El hombre que enseñó a conducir a los de Vilarrodís

La Voz

ARTEIXO

29 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Rosendo Cancelo Naya cumple esta semana 65 años, la mayor parte de ellos dedicados a enseñar a jóvenes los secretos de la conducción. Desde 1988 dirige su propia autoescuela en Vilarrodís (aunque él le pone elle), la única de esta localidad arteixana, con lo que la mayor parte de los vecinos tuvieron como maestro a este profesor que se formó allá por los años sesenta en la coruñesa autoescuela Fernando Rey. «A los 14 años empecé a trabajar en un taller mecánico en Juan Flórez y recuerdo que ganaba 75 pesetas. A los 18 saqué el carné de conducir y ya me puse a dar clases. Entonces no se precisaba nada más. Después, en 1972, empezamos a ir a Madrid algunos a hacer un reciclaje», relata, un poco en castellano y otro poco en galego. Decidió abrir el negocio en Vilarrodís porque «aquí no había ninguna y empezaba a traballar un pouco el polígono de Sabón. Además mi mujer es de aquí y ya teníamos el bajo», apunta este veterano profesor de autoescuela natural de Canzobre, Morás, Arteixo. Su hija, María Cancelo , se encargará desde ahora del negocio con la ayuda de otros profesionales y Rosendo se dedicará a «disfrutar do tempo porque nunca na miña vida collín unhas vacacións. Teño un netiño de dous aniños e quero pasealo moito porque senón os rapaces están sempre na casa», afirma este hombre que dice que las mujeres son mucho mejores que los hombres en el examen teórico y que en el apartado práctico «la mujer cuando aprende es muy segura». Flor Pérez Ferreiro inauguró ayer una nueva exposición en su galería Primera Planta, que se llama así porque ocupa la primera planta de un céntrico inmueble, en la calle Real 34. Mantiene la exposición de los trabajos de los creadores de joyas José Tallada , Victoria Montero y Olga Prieto , pero renovó a los tres artistas que cuelgan sus obras pictóricas, que desde ayer son Antonio Reino , Rosa Llordén y Óscar Cabana .

En la escuela de Hostelería San Javier tuvo lugar ayer una cata de quesos para untar, berenjenas y vieiras organizada por la empresa coruñesa Ambical, dedicada a estudios de medio ambiente y calidad. «No son catas como las de los vinos, son de desarrollo de productos. Los catadores tienen que evaluarlos, sin ver la marca, y puntuar distintos aspectos. Luego se hace un tratamiento estadístico de los resultados que sirven de orientación a los fabricantes sobre lo que gustan sus productos. Son bastante habituales», explican.

En el histórico colegio Internacional se celebró en los últimos días el acto de despedida de una nueva promoción. Ahí tienen a los alumnos y sus profesores perfectamente ordenados.