«Vinieron personas que hacía 20 años que no las veía y ahora, este mes, quiero hacerles una fiesta en Quiroga»

La Voz

QUIROGA

En la fiesta de despedida con motivo de su jubilación, Bernardino Dacal reunió a medio centenar de personas, un hecho bastante llamativo si se tiene en cuenta que los trabajadores encargados de las tareas de mantenimiento «éramos cuatro», explica él mismo. Desde distintos responsables del centro comercial hasta gentes de las varias tiendas se sumaron a la emotiva despedida. «Vinieron personas que hacía veinte años que no las veía y ahora este mes quiero hacerles una fiesta en Quiroga», dice. A esta villa lucense se ha trasladado Bernardino porque «es la tierra de mi mujer y ya sabes que hay que hacerles caso», bromea. Lo cierto es la fiesta promete ser de lo más concurrida: «Me parece que ya tienen alquilado un autobús para ir todos juntos».