Un hombre ocupará la próxima semana el banquillo de los acusados del Juzgado de lo Penal número tres para responder por un delito de lesiones por imprudencia grave por el que el fiscal pide para él una condena de 14 arrestos de fin de semana. Además, solicita que le retiren el permiso de conducir por espacio de tres años.
El accidente ocurrió a las cinco de la madrugada del 15 de febrero del 2003. Según el fiscal, el procesado circulaba con su vehículo «con sus facultades psíquicas disminuidas a causa de una ingesta alcohólica» por la N-550. A la altura del Portazgo, el conductor realizó un adelantamiento al vehículo que le precedía, perdió el control de su coche «por efecto del consumo de alcohol», y salió de la vía por el margen derecho, donde se encontraba un trabajador de Grúas Garaboa, que se encontraba en el arcén asistiendo a un vehículo accidentado minutos antes del atropello.
A consecuencia del accidente, el empleado de la empresa de grúas sufrió un traumatismo craneoencefálico, con fractura parieto-temporal, traumatismo en hombro derecho y disfunción en la articulación temporomaxilar. Todas esas heridas precisaron una curación que se prolongó durante 298 días, de los que 115 estuvo incapacitado. Además, le quedaron cuatro cicatrices en la ceja izquierda, dos en la zona frontal y parietal y una cuarta en el pabellón auditivo.
Indemnización
Si bien el herido renunció a toda indemnización por las heridas sufridas en el atropello, no hizo lo mismo el propietario del vehículo que en aquellos momentos estaba levantando la grúa y contra el que se estrelló el procesado. Así, se personará en el juicio para pedir que le abonen los daños, que ascienden a 372 euros.