La asociación de enfermos lanza una campaña dirigida a los niños para sensibilizarlos acerca de la importancia de la alimentación
05 feb 2009 . Actualizado a las 11:54 h.«¿Sabes cuál es la fruta que siempre se pone en la sartén?». «Será el tomate», se apuntaba en la presentación, para adultos, de una campaña dirigida a los niños. Ellos no dudarían, más duchos en esto de las adivinanzas, en dar la respuesta correcta: el mango. Así, con el juego como receta, trata la Asociación Contra el Cáncer de llegar a los de menos edad. Su última campaña, llena de color, dibujos y optimismo, persigue que cale entre los más pequeños un mensaje claro: hay que hacer deporte y comer de todo en su justa medida.
María Elena Viturro, presidenta de la junta provincial de la asociación, resaltó el interés por hacer llegar a los colegios el material divulgativo elaborado para concienciar desde la escuela sobre la importancia de la alimentación y el ejercicio para la salud.
Respaldó la campaña el Colegio de Médicos, que, a través de su presidente, Luciano Vidán, puso de manifiesto que «si no hacemos nada, la obesidad será la epidemia del siglo XXI» y sus repercusiones se medirán en vida. «La alimentación -recordó- es un factor de riesgo común a las enfermedades que causan mayor número de muertes: las cardiovasculares y el cáncer».
Ovidio Vidal, jefe de Endocrinología del Hospital Universitario A Coruña, profundizó en la prevención temprana como clave, dado que las patologías más asociadas a una dieta desequilibrada se desarrollan a largo plazo. De ahí que la apuesta debe ser por reconstruir nuestras costumbres desde la infancia. No hacerlo significará incrementar un problema que ya se está percibiendo en las consultas: niños que sufren diabetes de viejos o que deben medicarse contra la hipertensión como si fueran adultos. «La vida es como un París-Dakar -describió gráficamente- pero el 60% de esos obstáculos los conocemos, sabemos donde están. No es comprensible que los ignoremos». Si la sociedad y el individuo optan por mirar hacia otro lado, advirtió, «los niños de hoy no tendrán la misma longitud de vida que sus padres y sus abuelos».
Con argumentos similares aplaudió la campaña Camilo Veiras Candal, director del Centro Oncológico de Galicia, quien señaló el sinsentido de colocar a los niños de corta edad «en las situaciones de riesgo de personas de 40 y 50 años».