Es un barco deseado por todas las autoridades portuarias, los consignatarios y todos los sectores que operan en cualquier puerto. Siempre y cuando su llegada a las dársenas forme parte de una línea regular. Es el MSC Brasilia, un portacontenedores de 241 metros de eslora, 32 metros de manga y un calado de 11,7 metros. Puede transportar hasta 2.662 contenedores en sus siete bodegas y en su cubierta, incluidos contenedores refrigerados.
Está fletado por una de las empresas del sector más importantes del mundo, la Mediterranean Shipping Co. Su capitán solicitó entrar en el puerto de A Coruña después de detectar problemas técnicos en el buque. La gran profesionalidad de los prácticos de la dársena coruñesa, así como la de los patrones de los remolcadores Sertosa, hicieron que la entrada y el atraque se realizase sin ningún contratiempo, a pesar del fuerte viento y de la arboladura (la altura del barco y su carga) que hacía como vela.
El MSC Brasilia permanecerá amarrado en el muelle del Centenario Norte hasta, en un principio, el próximo sábado. El tiempo estimado para subsanar las deficiencias técnicas.