Viviendas, zonas verdes, amplios viales, espacios deportivos, lugares de ocio, entre ellos un casino al lado del mar, y conexiones con la ciudad y su entorno a través de tres puentes. La enumeración podría ser el folleto de una moderna urbanización, pero en realidad es el contenido de un anteproyecto redactado en el mes de enero de 1930 por Antonio Tenreiro para la urbanización de Perillo y la playa de Santa Cristina. El libro dedicado a este arquitecto, publicado por el Colegio de Arquitectos de Galicia y cuya edición corrió a cargo de Fernando Agrasar, recoge este proyecto sobre el que escribe José Ramón Soraluce; este arquitecto y profesor universitario destaca que en dicho anteproyecto Tenreiro empleó ideas sobre el trazado que ya había usado unos años antes para diseñar la ciudad satélite Concepción Arenal, «como la ordenación en abanico sobre la playa de Santa Cristina, que también tanteó en el caso de la playa de San Amaro».
Otro aspecto que señala Soraluce es la presencia de la huella de otro de los grandes arquitectos gallegos, Antonio Palacios, en el trabajo de Tenreiro como es «un eje monumental que corta simétricamente todo el conjunto, o el aprovechamiento de las colinas mas elevadas para situar los edificios mas destacados, caso del casino y la iglesia». Según Soraluce, «esta gran ciudad residencial dotaría a la ría coruñesa de un complejo urbano de alto nivel económico, y fuerte atractivo como residencia veraniega similar al Sardinero en Santander o a San Sebastián».
También para la ría del Burgo, en este caso pensando en su industrialización, elaboraron un proyecto cuatro ingenieros coruñeses: Manuel Pérez, Víctor Solórzano, Fernando Salorio y Fernando Cebrián.
Por otra parte, A Coruña perdió la playa del Parrote (la del abarrote) cuando se construyó La Solana. En sus cercanías pudo ganar otra si se llega a ejecutar «el primer proyecto para el puerto deportivo de A Coruña», según recoge Andrés Precedo Ledo en su libro La Coruña, metrópoli regional, un volumen publicado en 1990 por la Fundación Caixa Galicia y que se encuentra prácticamente agotado. El proyecto lo firmaba Félix Calderón y en el mismo se preveía la habilitación de un pequeño arenal junto al castillo de San Antón, a la vez que se anunciaba la creación de «clubes náuticos de primera categoría».