Un encapuchado atraca con una pistola de juguete una sucursal del BBVA en Vilaboa

La Voz

A CORUÑA

Un encapuchado atracó una sucursal del BBVA en Vilaboa y consiguió hacerse con un botín de más de 2.000 euros. Los hechos ocurrieron alrededor de la una y media de la tarde cuando un individuo se plantó en el interior de la oficina, con una pistola de juguete y les indicó a los clientes que se encontraban en el interior del local que se trataba de un atraco. En el interior del local, ubicado en la avenida de Vilaboa, se encontraban dos empleadas y una joven que se disponía a ingresar alrededor de 2.000 euros. Parece ser que el individuo, que llevaba la cara cubierta con un pasamontañas, estaba esperando a que la mujer accediera a la entidad para cometer el robo.

Según señalaron algunos testigos, la descripción del individuo responde a un hombre de unos 35 años, con acento castellano que vestía un chándal azulón. El atracador conocía la disposición de la entidad, ya que cuando entró en la oficina se dirigió directamente al fondo del local, donde está situada la persona encargada de hacer la caja. Minutos después sacó una pistola simulada con la cual apuntó a las personas que se encontraban allí. Tras hacerse con 2.200 euros, salió corriendo de la entidad en dirección a la iglesia de Vilaboa.

La oficina está en el tramo con menor movimiento de Vilaboa, lo que la hace más atractiva para los ladrones, debido a que la presencia de personas en la calle es menor.

A pesar de que los agentes de la Guardia Civil se personaron en el lugar de manera inmediata, ya que el nuevo cuartel está situado a escasos metros , no consiguieron detenerlo. Poco después, miembros de la policía científica y judicial acudieron a la oficina para recabar cualquier tipo de información que pudiera ser válida para su captura.

La información obtenida ha sido de utilidad, ya que parece ser que el cuerpo de seguridad tiene identificado al sospechoso, aunque por el momento no ha sido detenido. Además, las imágenes de las cámaras de seguridad pueden aportar nuevos datos.

Hace tres meses

Hace tres meses, otra entidad bancaria de Culleredo fue escenario de una situación similar. En aquella ocasión el ladrón, que llevaba el rostro camuflado bajo un casco, sorprendió a la encargada al abrir la sucursal y la ató para llevarse el botín que ascendía a 30.000 euros. El hombre, que según señalaron los vecinos aparentaba también unos 35 años, se llevó también las cintas de la cámara que vigila la oficina bancaria.

El pasado febrero, los empleados de esta misma sucursal habían sido víctimas de otro atraco. Sin embargo, en esta ocasión los cacos no utilizaron la misma técnica.